Esta herramienta de inversión brinda seguridad para los inversores, una de las condiciones más importante para los inversionistas.
Desde sus primeras apariciones en 2008, las criptomonedas se posicionaron como activos y actualmente cuentan con una consolidación importante en el mercado, siendo una opción de inversión estructurada dentro de portafolios de alto patrimonio.
La demanda por de seguridad y cumplimiento normativo llevó a la creación de modelos de criptoinversión regulada, diseñados específicamente para inversionistas de alto valor neto, contado con acceso a este mercado a través de estructuras institucionales, como fondos regulados, fideicomisos y productos estructurados que ofrecen exposición a los criptoactivos con mayor protección legal y fiscal, de esta forma se minimizan riesgo ante la volatilidad.
El auge de los fondos regulados en criptomonedas
Los fondos de inversión en criptoactivos se adaptaron a las exigencias regulatorias y a los estándares de los inversionistas institucionales, permitiendo a los grandes capitales exponerse a la criptomoneda líder dentro de un marco regulatorio.
En este escenario, es importante contar con una estrategia de inversión en criptoactivos para clientes de alto patrimonio debido a que requiere una planificación fiscal sofisticada respondiendo a las regulaciones impositivas complejas que pueden tener las jurisdicciones.
Para ello, el papel de los asesores especializados es de gran relevancia para una estructuración de vehículos de inversión, como fideicomisos o sociedades offshore, para optimizar la carga fiscal y garantizar el cumplimiento normativo.
Asimismo, la estructura del modelo de criptoinversiones reguladas cuenta también con una protección de los activos, ante el riesgo de hackeos y pérdidas. También, para asegurar el cumplimiento regulatorio se lleva a cabo un protocolo con análisis de debida diligencia, el uso de análisis forense blockchain y la diversificación y estrategias de cobertura.
En algunos casos, se utilizan seguros de vida con componentes de inversión en criptoactivos para diferenciar los impuestos y preservar el patrimonio a largo plazo. Con estas acciones se responde con el objetivo del modelo: proteger el capital de las grandes fortunas y garantizar seguridad jurídica, optimización fiscal y exposición eficiente a los activos digitales.
A medida que el escenario regulatorio se estabiliza y los actores institucionales están en constante ingreso al mercado, las criptoinversiones reguladas continúan en evolución para ofrecer mejoras en el modelo.

El desarrollo de marcos regulatorios en EE.UU. y la Unión Europea, con normativas como Markets in Crypto-Assets, da claridad para los inversionistas institucionales y fomentará una adopción más estructurada.
Además, la tokenización de activos tradicionales, como bonos, acciones y bienes raíces, está ampliando su alcance para la inversión en clientes de grandes fortunas. En la actualidad, entidades de renombre como son bancos de inversión como JPMorgan y Goldman Sachs usan la tokenización de activos con redes blockchain privadas, para adaptar a los criptoactivos en las estrategias de inversión institucional.
El modelo de criptoinversiones reguladas le ofrece a que los clientes de grandes patrimonios accedan al mercado de activos digitales con mayor seguridad, cumplimiento y sofisticación financiera, siendo una de las opciones más elegidas para responder con las necesidades de los clientes, que buscan, sobretodo, resguardar sus bienes.