Apostar en nanotecnología y el rol los de los inversores de ultra alto patrimonio neto

La neurotecnología emerge como una opción clave para los inversores de ultra alto patrimonio que buscan innovación y legado.

Un nuevo sector es atractivo para los inversores de alto patrimonio. El cerebro en combinación con las tecnologías son una opción para preservar y potenciar el patrimonio. 

En búsqueda de industrias prósperas para inversiones, la neurotecnología ocupa un importante lugar teniendo una combinación de innovación científica y tecnológica, con un potencial de transformar radicalmente la salud, la cognición y la interacción entre humanos y máquinas.

En este escenario, los individuos de ultra alto patrimonio neto (UHNW) se inclinan por realizar inversiones en esta industria innovadora. Con financiación, desarrollo de soluciones que prometen avances en neurociencia y retornos financieros significativos, se trata de un sector con promesa de crecimiento.

El auge de la neurotecnología y su oportunidad de Inversión

La neurotecnología es una ciencia que trabaja con el desarrollo de diversas innovaciones con el cerebro, desde interfaces cerebro-computadora, estimulación cerebral profunda, neuroprótesis, y terapias avanzadas para trastornos neurológicos. 

Empresas emergentes y gigantes tecnológicos están impulsando esta industria destinando inversiones multimillonarias para investigaciones y ensayos que van desde conectividad neuronal y desarrollar tratamientos para enfermedades como el Alzheimer, el Parkinson y la depresión resistente a tratamientos convencionales.

El auge de inversiones que atraviesa esta área se incrementó, con la gran atención que los inversores UHNW tienen en ella al verla como potencial de disrupción similar al de la inteligencia artificial o la biotecnología y  también por una ser opción de dejar un legado en la mejora de la cognición humana y la longevidad.

En la última década, inversiones comenzaron a inclinarse por invertir en  proyectos más ambiciosos y disruptivos. oin ejemplos Elon Musk con Neuralink y Bryan Johnson con Kernel, que apostaron al desarrollo de interfaces neuronales avanzadas que buscan no solo tratar enfermedades, sino también optimizar la cognición humana. 

Pero también los inversores de ultra alto patrimonio neto diversifican en la misma industria pero en distintos sectores que son vehículos financieros como son startups disruptivas, fondos de capital de riesgo especializados y filantropía estratégica, entre otras. 

Pese al gran atractivo de la neurotecnología, el gran desafío para los inversores incide en la regulación debido a que se debe tener una aprobación de ensayos, investigaciones y nuevos lanzamientos. Para ello se deben cumplir diversos requisitos este proceso puede retrasar la comercialización y afectar los retornos esperados por los inversionistas.

“No hay inversión sin riesgo, pero sí formas de mitigarlo”, asegura el especialista financiero Fernando Boudourian, y elegir la industria adecuada para hacerlo es uno de los pasos fundamentales. 

Otro aspecto que genera especial atención en el sector es la ética y privacidad de los datos neuronales, ya que preocupa el uso indebido de esta información. 

No obstante, se trata de una materia innovadora para los UHNW. La inversión en este sector no solo representa una apuesta financiera, sino también un intento de redefinir los límites de la cognición y la interacción humano-máquina. 

La neuro-inversión podría afianzarse como una de las apuestas estratégicas más relevantes del siglo XXI, donde los UHNW no solo financiarán su desarrollo, sino que también podrían ser los primeros en beneficiarse de sus avances.