Este procedimiento se realiza a nivel global con nuevas medidas, en búsqueda de afrontar hechos de corrupción.
La transparencia fiscal es un importante tema a nivel mundial, siendo uno de los objetivos a cumplir por parte de gobiernos, empresas y ciudadanos. Por ello, los nuevos estándares globales, buscan combatir la evasión fiscal, promover la justicia tributaria y asegurar que las economías funcionen con mayor equilibrio.
Por ello, es importante comprenderlos para cumplir el marco regulatorio y mantener la competitividad en un mercado financiero global cada vez más exigente.
La importancia de la transparencia fiscal
La transparencia fiscal va más allá de un marco regulatorio, sino que se trata de un accionar a nivel mundial en contra de la corrupción y los flujos financieros ilícitos. De allí, la importancia de contar con medidas e iniciativas para cumplir con el objetivo.
Iniciativas como el Estándar Común de Reporte y el Marco Inclusivo de la OCDE son implementados para combatir la erosión de la base imponible y el traslado de beneficios. Asimismo, diversas jurisdicciones implementan refuerzos para compartir información fiscal y garantizar que las empresas paguen lo que corresponde en cada territorio donde operan.
Actualmente, más de 100 países ya adaptan el Estándar Común de Reporte en sus sistemas financieros, lo que permite el intercambio automático de información financiera entre las administraciones tributarias para acceder a información acerca de evasiones.
Cómo funcionan los nuevos estándares de transparencia fiscal
En los últimos años, organizaciones mundiales lanzaron y ampliaron normativas relacionadas con BEPS y la fiscalidad digital.
Entre ellas se distinguen la presentación de documentación de precios de transferencia: para reflejar el valor de mercado; la declaración de país por país que incide que las empresas deben informar datos detallados sobre sus actividades y el llamado pilar uno y pilar dos, medidas que abordan la reasignación de derechos tributarios y establecen un impuesto mínimo global.
De esta forma, se busca una modernización mundial de las normativas fiscales, asegurando que estén alineadas con los desafíos de la economía digital y globalizada. En este sentido, es importante seguir los pasos para cumplir con las normativas.

Tanto las empresas como los individuos deben contar con auditorías de cumplimiento, que tiene como fin realizar revisiones internas para identificar posibles brechas en el cumplimiento de los estándares fiscales internacionales. También reforzar sus sistemas de reportes, para recopilar información de manera precisa para detectar irregularidades.
En esta línea, se recomienda que se cuente con una asesoría especializada para que los profesionales confirmen el cumplimiento de las normativas. Y también, mantener una actualización de información para conocer los cambios regulatorios.
En esta línea, la tecnología cumple un importante lugar en este momento de transición hacia un entorno fiscal más transparente, al utilizar herramientas de análisis de datos, inteligencia artificial y blockchain permiten contar con mayor eficiencia en las transacciones financieras.
Estas innovaciones no solo facilitan el cumplimiento normativo, sino que también ofrecen a las empresas una ventaja competitiva al mejorar sus operaciones.
En este sentido, es de gran relevancia que las empresas y los individuos tengan un enfoque proactivo para alcanzar un sistema más justo y equitativo.