{"id":1007,"date":"2026-04-14T18:23:05","date_gmt":"2026-04-14T18:23:05","guid":{"rendered":"https:\/\/www.gestor-patrimonial.com\/?p=1007"},"modified":"2026-04-14T18:23:05","modified_gmt":"2026-04-14T18:23:05","slug":"la-flora-argentina-como-recurso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.gestor-patrimonial.com\/en\/la-flora-argentina-como-recurso\/","title":{"rendered":"La flora argentina como recurso"},"content":{"rendered":"<p>Tanto la flora ind\u00edgena como la fauna silvestre que habita en ella constituyen en s\u00ed recursos naturales que el hombre convierte en bienes para la satisfacci\u00f3n de sus necesidades, sea por simple apropiaci\u00f3n, o indirectamente como en el caso de las praderas naturales (para transformarlas en carne) o como en el de los bosques (materias primas para la industria). Entre praderas y bosques naturales cubren la mitad de la tierra emergida en el mundo (21 por ciento de praderas; 30 por ciento los bosques). La fauna terrestre y a\u00e9rea es imposible de cuantificar y s\u00f3lo podemos apreciar su \u00e1mbito de acci\u00f3n, que no es otro que el \u00e1rea cubierta por la flora ind\u00edgena. La flora es quiz\u00e1s el recurso m\u00e1s f\u00e1cil de reconocer, por lo menos a nivel de continente; pero muy probablemente a nivel de regi\u00f3n. Esto se debe a su escasa autonom\u00eda de desplazamiento, que hace que la difusi\u00f3n de las especies aut\u00f3ctonas sea muy circunscripta. Son contadas las especies, de entre m\u00e1s de 250.000 faner\u00f3gamas conocidas, que son comunes, en estado natural, a distintos continentes. En estos casos, constituyen una prueba de antiguas uniones entre los mismos. Tanto las praderas naturales como los bosques aut\u00f3ctonos, tienden a ser mejorados o acrecentados por el hombre presionado por la creciente demanda.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>La flora silvestre de la Argentina. Regiones fitogeogr\u00e1ficas<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>La gran extensi\u00f3n territorial del pa\u00eds, y como consecuencia la diversidad de climas, determinan un paisaje fitogeogr\u00e1fico muy variado, en el cual est\u00e1n representadas casi todas las formaciones o tipos de asociaci\u00f3n vegetal. Algunas de esas formaciones revisten inter\u00e9s econ\u00f3mico; otras, un mero atractivo para los bot\u00e1nicos o como h\u00e1bitat de la correspondiente fauna. El naturalista Hauman distingue nueve provincias bot\u00e1nicas, clasificaci\u00f3n que sigue luego Parodi, modific\u00e1ndose levemente. Adoptaremos la de este \u00faltimo, quien describe las diez regiones fitogeogr\u00e1ficas, que se detallan a continuaci\u00f3n agrupadas de acuerdo con el clima que las origina. Es de hacer notar que solamente cuatro de estas provincias o regiones fitogeogr\u00e1ficas son exclusivamente argentinas. El resto son parte de formaciones que provienen de o se prolongan hacia pa\u00edses vecinos.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>La flora y la fauna invasoras<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Flora da\u00f1ina. Hemos visto hasta aqu\u00ed la distribuci\u00f3n geogr\u00e1fica de las plantas silvestres y de los animales salvajes que constituyen recursos naturales que el hombre puede aprovechar. Ahora bien; en ambos reinos de la naturaleza existen especies que en lugar de implicar riquezas destruyen las existentes o, por lo menos, disminuyen su valor. En el primer caso se trata de malezas, enredaderas o arbustos que compiten con las especies \u00fatiles, terminando en algunos casos por suplantarlas. El n\u00famero de especies invasoras conocidas en nuestro pa\u00eds es elevad\u00edsimo. El bot\u00e1nico Parodi registr\u00f3 320 de las m\u00e1s importantes. Las m\u00e1s agresivas y que est\u00e1 probado causan graves perjuicios son declaradas plaga de la agricultura por decreto en funci\u00f3n de la ley 4863 de 1905, llamada de Defensa Agr\u00edcola. Hasta ahora suman alrededor de 30 las especies declaradas <em>plaga<\/em> <em>nacional,<\/em> cuya extinci\u00f3n es obligatoria. En nuestro pa\u00eds a las plantas intrusas se las denomina gen\u00e9ricamente yuyos, voz quichua que significa hierba. Adem\u00e1s de las malezas de tipo herb\u00e1ceo existen algunas arbustivas que llegan a dominar regiones enteras, al punto de que, al mismo tiempo que se procura su extirpaci\u00f3n, se les busca una aleatoria aplicaci\u00f3n econ\u00f3mica. EI caso m\u00e1s t\u00edpico es el del vinal, que es una especie de algarrobo que invade extensas zonas de Santiago del Estero y del oeste del Chaco. Fauna da\u00f1ina. Respecto de los animales da\u00f1inos, es decir los depredadores de la agricultura, ser\u00eda largo enumerarlos, particularmente cuando se trata de insectos. Entre los animales superiores, tal vez los que causan m\u00e1s estragos son los roedores, tanto en los propios cultivos (devoran las ra\u00edces) como en Ios productos almacenados.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"960\" height=\"600\" src=\"https:\/\/www.gestor-patrimonial.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/94467-salta-y-jujuy-incrementan-acciones-de-vigilancia-por-la-presencia-de-la-langosta-sudamericana-20240304155538.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1009\" srcset=\"https:\/\/www.gestor-patrimonial.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/94467-salta-y-jujuy-incrementan-acciones-de-vigilancia-por-la-presencia-de-la-langosta-sudamericana-20240304155538.jpg 960w, https:\/\/www.gestor-patrimonial.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/94467-salta-y-jujuy-incrementan-acciones-de-vigilancia-por-la-presencia-de-la-langosta-sudamericana-20240304155538-300x188.jpg 300w, https:\/\/www.gestor-patrimonial.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/94467-salta-y-jujuy-incrementan-acciones-de-vigilancia-por-la-presencia-de-la-langosta-sudamericana-20240304155538-768x480.jpg 768w, https:\/\/www.gestor-patrimonial.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/94467-salta-y-jujuy-incrementan-acciones-de-vigilancia-por-la-presencia-de-la-langosta-sudamericana-20240304155538-18x12.jpg 18w\" sizes=\"auto, (max-width: 960px) 100vw, 960px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>El subsuelo<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Los recursos<em> no renovables o agotables<\/em> son todos aquellos de naturaleza inorg\u00e1nica, que no se renuevan naturalmente; de modo que su magnitud permanece estable mientras no son explotados. De todas maneras, muchos de ellos no se pierden totalmente por el uso, sino que son recuperables; tal es el caso de los metales. En cambio, no hay posibilidad de reposici\u00f3n en el caso de los combustibles minerales. Adem\u00e1s de los minerales sean metal\u00edferos o no metal\u00edferos que constituyen el n\u00facleo principal de los recursos t\u00edpicamente agotables, corresponde indicar que, tanto el recurso suelo, como la flora y la fauna silvestres (de tierra y de agua) pueden adquirir la condici\u00f3n de<em> agotables<\/em> cuando se hace uso irracional de los mismos; es decir, cuando no se permite que puedan cumplir el ciclo normal de su autor renovaci\u00f3n. La diferencia consiste en que en estos casos hay posibilidad de recuperaci\u00f3n (correcci\u00f3n de un suelo degradado, plantaci\u00f3n de \u00e1rboles, regeneraci\u00f3n de una pradera degradada, repoblaci\u00f3n animal, etc.). Respecto de los combustibles minerales, es de hacer notar que si bien, tanto el carb\u00f3n como el petr\u00f3leo, son de origen org\u00e1nico, deben ser considerados como recursos no renovables, dado que el ritmo al que son explotados supera al de su formaci\u00f3n natural, que se supone puede ser constante.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tanto la flora ind\u00edgena como la fauna silvestre que habita en ella constituyen en s\u00ed recursos naturales que el hombre convierte en bienes para la satisfacci\u00f3n de sus necesidades, sea por simple apropiaci\u00f3n, o indirectamente como en el caso de las praderas naturales (para transformarlas en carne) o como en el de los bosques (materias [&hellip;]<\/p>","protected":false},"author":2,"featured_media":1008,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1301],"tags":[1308,1307,1199],"class_list":["post-1007","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-geografia","tag-flora","tag-plaga","tag-recursos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.gestor-patrimonial.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1007","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.gestor-patrimonial.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.gestor-patrimonial.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gestor-patrimonial.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gestor-patrimonial.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1007"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.gestor-patrimonial.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1007\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1010,"href":"https:\/\/www.gestor-patrimonial.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1007\/revisions\/1010"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gestor-patrimonial.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1008"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.gestor-patrimonial.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1007"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gestor-patrimonial.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1007"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gestor-patrimonial.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1007"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}