{"id":638,"date":"2025-09-05T08:19:00","date_gmt":"2025-09-05T08:19:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.gestor-patrimonial.com\/?p=638"},"modified":"2025-09-19T14:44:23","modified_gmt":"2025-09-19T14:44:23","slug":"sus-metodos-de-trabajo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.gestor-patrimonial.com\/en\/sus-metodos-de-trabajo\/","title":{"rendered":"Sus m\u00e9todos de trabajo"},"content":{"rendered":"<p>Los establecimientos de esta \u00e9poca carec\u00edan por supuesto de los recursos mec\u00e1nicos que perfeccionaron en la pr\u00e1ctica posterior. Desde luego dos de ellos, los de Sansinena y el de Campana, fueron creados originalmente como graser\u00eda; a las rudimentarias instalaciones que exig\u00edan estas \u00faltimas le fueron adosadas las maquinarias destinadas a la producci\u00f3n del fr\u00edo. El departamento destinado a alojarlas, era el que virtualmente distingu\u00eda uno de otro ambos establecimientos, lo que indica que sus instalaciones no se caracterizaban por su excesiva higiene; esta circunstancia y el hecho que deb\u00edan destinar zonas relativamente extensas para alojar a las tropas de ovinos llegadas para la faena y tenerlas un tiempo a fin de que conquistaran sus condiciones originarias reducidas durante la marcha, hac\u00eda que los establecimientos buscar\u00e1n ubicaci\u00f3n fuera del contacto de las ciudades pero a prudente distancia de ellas a fin de contar con la mano de obra necesaria. Es presumible que las dificultades del transporte urbano y suburbano impulsaran a la creaci\u00f3n de barrios destinados exclusivamente a alojar a los trabajadores de los frigor\u00edficos y que esos barrios acusar\u00e1n un \u00edndice muy bajo de urbanizaci\u00f3n; los ejemplos que actualmente contribuyen a reducir el esfuerzo imaginativo son suficientemente elocuentes en lo que afecta a las condiciones de vida y de desempe\u00f1o de las masas trabajadoras adosadas a estos establecimientos.<\/p>\n\n\n\n<p>Puede expresarse finalmente que con excepci\u00f3n de la producci\u00f3n de fr\u00edo y parcialmente de las tareas inmediatas del embarque, que se realizaban utilizando zorras deslizadas sobre rieles, todas las dem\u00e1s depend\u00edan del esfuerzo humano. Los frigor\u00edficos de esta \u00e9poca, no comenzaron sino mucho despu\u00e9s de su instalaci\u00f3n a industrializar los subproductos y a manejar el bovino; la primera de estas tareas contribuy\u00f3 a mejorar fundamentalmente las propias instalaciones; la necesidad de recoger y maniobrar con ellas las partes internas del animal, v\u00edsceras, sangre, etc., impuso reformas en los propios lugares de trabajo tendientes a facilitar esa utilizaci\u00f3n; el manejo del bovino, que supon\u00eda el de pesos diez veces superior al de los ovinos, condujo por su parte a mecanizar diversas etapas del proceso que se cumpl\u00eda en los establecimientos.<\/p>\n\n\n\n<p>El trabajo en ellos ten\u00eda pues un marcado tinte artesanal. El censo de 1895, que reconoce a los frigor\u00edficos y saladeros instalados en ese momento un capital de 130 millones y una poblaci\u00f3n obrera de 5.300 hombres, no le acuerda sino 1400 H.P. La vinculaci\u00f3n estrecha que exist\u00eda entre lo que exig\u00eda el frigor\u00edfico y el trabajo habitual de los saladeros hac\u00eda que la mano de obra estuviera en ese aspecto del trabajo suficientemente capacitada y pusiera a su servicio las ventajas de una larga tradici\u00f3n. Pero esos trabajadores se reun\u00edan por primera vez en establecimientos relativamente vastos, localizan ah\u00ed sus intereses comunes y lejos de la disgregaci\u00f3n que implicaba el trabajo en las estancias bajo la dependencia inmediata y permanente del patr\u00f3n, se agrupaban en barrios y villas en los que su vinculaci\u00f3n permit\u00eda que trascendieron los intereses y los conflictos suscitados en la f\u00e1brica. No es precisamente en el desarrollo de esta etapa del frigor\u00edfico que surgen las organizaciones de defensa de la clase obrera, sino cuando al amparo de la intensa industrializaci\u00f3n que experimentaron los establecimientos ellos agruparon masas num\u00e9ricamente vastas y cualitativamente m\u00e1s capacitadas; debe situarse sin embargo en esa \u00e9poca el comienzo de las que posteriormente lograron Corresponde tambi\u00e9n recordar que el proletariado que se agrupa en torno al frigor\u00edfico es el \u00fanico o en todo caso el primero que surge en el panorama nacional como transformaci\u00f3n del antiguo artesanado; el obrero que pobl\u00f3 los primeros talleres metal\u00fargicos, del tejido y de otras ramas de la industria, instaladas en las ciudades, proven\u00eda de iguales o an\u00e1logas actividades en Europa; el que impuls\u00f3 el trabajo de los frigor\u00edficos, ven\u00eda de las estancias, de los arreos, de la graser\u00eda o del saladero; era en suma el obrero nacional que supera una actividad manual y en base a su dilatada especializaci\u00f3n se alineaba en los nuevos establecimientos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"585\" src=\"https:\/\/www.gestor-patrimonial.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/freepik__photorealistic-historical-scene-early-1900s-argent__80508-1024x585.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-640\" srcset=\"https:\/\/www.gestor-patrimonial.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/freepik__photorealistic-historical-scene-early-1900s-argent__80508-1024x585.jpeg 1024w, https:\/\/www.gestor-patrimonial.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/freepik__photorealistic-historical-scene-early-1900s-argent__80508-300x171.jpeg 300w, https:\/\/www.gestor-patrimonial.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/freepik__photorealistic-historical-scene-early-1900s-argent__80508-768x439.jpeg 768w, https:\/\/www.gestor-patrimonial.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/freepik__photorealistic-historical-scene-early-1900s-argent__80508.jpeg 1344w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Al margen del frigor\u00edfico surge adem\u00e1s una capa de ganaderos poseedores de tierras en sitios pr\u00f3ximos a ellos y que sin constituir precisamente el origen de los futuros invernadores inici\u00f3 sin embargo una actividad muy desarrollada. Los prolongados recorridos a que era sometida la hacienda para alcanzar el establecimiento sol\u00edan traducirse por importantes reducciones en su peso y en general en las condiciones exigidas; si bien todos aqu\u00e9llos pose\u00edan corrales de descanso, a veces de dimensiones capaces de alojar densas majadas, a medida que el n\u00famero de \u00e9stas fue creciendo, el frigor\u00edfico, en la incapacidad de alojarlas en sus potreros, proced\u00eda directamente al rechazo de los ejemplares que no presentaban las condiciones convenientes. El remitente, situado a muchas leguas de aqu\u00e9l, optaba al principio por arrendar un campo pr\u00f3ximo en el cual el animal pudiera reencontrar sus cualidades originarias; la pr\u00e1ctica continuada de esta medida condujo a la creaci\u00f3n de invernaderos o campos de pastoreo destinados al arriendo primero y luego a la adquisici\u00f3n de los ejemplares rechazados. Como quiera que muchos a\u00f1os despu\u00e9s la pr\u00e1ctica del trans que en la Patagonia a falta del ferrocarril contin\u00faa realiz\u00e1ndose de manera sistem\u00e1tica, ella fue transform\u00e1ndose hasta constituir una labor perfectamente diferenciada y cuya real diarios entre el criador y el establecimiento frigor\u00edfico, est\u00e9 en proximidad de aqu\u00e9llos, a la preparaci\u00f3n de animales adquiridos en inferiores condiciones, procedentes de distancias relativamente grandes de los frigor\u00edficos. Sin constituir pues el antecedente del invernadero, dentro de las caracter\u00edsticas que esta actividad adquiri\u00f3 posteriormente, el ganadero intermediario, surgido como consecuencia de las costumbres propias de la \u00e9poca, compone una clase social nueva.<\/p>\n\n\n\n<p>Con la inauguraci\u00f3n casi simult\u00e1nea de los establecimientos de Sancionen, en Cuatreros, y La Blanca en Avellaneda, se inicia en 1902 la segunda etapa del desarrollo del frigor\u00edfico. Sus caracter\u00edsticas son fundamentalmente distintas del anterior. Desde luego y sin perjuicio de que entre 1902 y 1905 en que ella termina, tenga lugar la instalaci\u00f3n del establecimiento de Smithfield en Z\u00e1rate, la de los Wilson y La Blanca en Avellaneda, el que luego fue el Swift La Plata y el de Cuatreros, en la r\u00eda de Bah\u00eda Blanca, desplazan el centro de gravedad de la zona de explotaci\u00f3n del frigor\u00edfico situ\u00e1ndose decididamente en el sector Buenos Aires-La Plata. La construcci\u00f3n de ambos puertos contribuy\u00f3 sin duda a ello.<\/p>\n\n\n\n<p>Diversos acontecimientos deciden este desplazamiento. El primero de ellos es la prohibici\u00f3n por el gobierno brit\u00e1nico de continuar realizando el embarque de vacunos en pie. Ello termina por volcarlos hacia el frigor\u00edfico y como su grado de mestizaci\u00f3n era ya bastante elevado y las l\u00edneas f\u00e9rreas vinculan las ciudades de Buenos Aires y La Plata con la mayor extensi\u00f3n de las zonas productoras de la materia prima, ese vuelco condujo al acercamiento entre el frigor\u00edfico y el ferrocarril; sin perjuicio de continuar practic\u00e1ndose el m\u00e9todo del arreo en distancias muy discretas, el ferrocarril absorbi\u00f3 casi totalmente la tarea de conducir los animales hasta el lugar de transformaci\u00f3n. Esta ampliaci\u00f3n de la capacidad productora de la industria frigor\u00edfica modific\u00f3 las costumbres en uso.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los establecimientos de esta \u00e9poca carec\u00edan por supuesto de los recursos mec\u00e1nicos que perfeccionaron en la pr\u00e1ctica posterior. Desde luego dos de ellos, los de Sansinena y el de Campana, fueron creados originalmente como graser\u00eda; a las rudimentarias instalaciones que exig\u00edan estas \u00faltimas le fueron adosadas las maquinarias destinadas a la producci\u00f3n del fr\u00edo. 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