{"id":648,"date":"2025-09-10T07:22:00","date_gmt":"2025-09-10T07:22:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.gestor-patrimonial.com\/?p=648"},"modified":"2025-09-10T02:41:58","modified_gmt":"2025-09-10T02:41:58","slug":"nuevas-formas-de-la-colonizacion-agricola","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.gestor-patrimonial.com\/en\/nuevas-formas-de-la-colonizacion-agricola\/","title":{"rendered":"Nuevas formas de la colonizaci\u00f3n agr\u00edcola"},"content":{"rendered":"<p>La promoci\u00f3n de la agricultura mediante la formaci\u00f3n de considerada como actividad en cierto modo estatal, porque el Estado concurr\u00eda con el elemento esencial, la tierra, adem\u00e1s de ejercer un cierto patrocinio en lo referente al r\u00e9gimen interno de la colonia, es una actividad que termin\u00f3 pr\u00e1cticamente con los primeros ensayos, las colonias de las provincias de Santa Fe y Entre R\u00edos a que nos hemos referido ya. Sustituido el gobierno de la Confederaci\u00f3n por los hombres de Buenos Aires, esta actividad dej\u00f3 de constituir una gesti\u00f3n oficial para dar lugar a una nueva etapa, la de la colonizaci\u00f3n particular. Como la primera, ella tuvo lugar en aquellas provincias, las de Santa Fe y Entre R\u00edos, que ten\u00edan un empe\u00f1o especial en la agricultura y en las que hab\u00eda suficiente tierra fiscal en lugares apropiados para ofrecerlos con ese fin. La etapa de la colonizaci\u00f3n particular se extendi\u00f3 entre los a\u00f1os 1865 y 1872, en cuyo transcurso se fundaron en la provincia de Santa Fe numerosas colonias con una superficie total de 64 mil hect\u00e1reas. Se trataba en realidad de simples operaciones en tierras realizadas por poseedores de grandes extensiones y posteriormente por empresarios que adquir\u00edan considerables superficies y proced\u00edan a su divisi\u00f3n y venta a largos plazos. Evidentemente el \u00e9xito del negocio depend\u00eda de la existencia de una demanda bastante insistente y de ah\u00ed que el negocio de tierras que supon\u00eda esta segunda etapa fuese solidario con la incorporaci\u00f3n de colonos.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo realizaron en la provincia de Santa Fe con singular \u00e9xito los se\u00f1ores Cabal, Oro\u00f1o y Casado. El primero logr\u00f3 una importante posici\u00f3n como banquero y hombre de negocios; en la realizaci\u00f3n de los suyos, como adquirente y fraccionador de tierras, lleg\u00f3 en un momento determinado a poseer en la provincia de Santa Fe hasta 800 leguas; se debe a la actividad de sus colonos el primer embarque de trigo realizado seg\u00fan se sabe en 1874 en el puerto de Santa Fe. De menor importancia en lo referente al volumen de sus negocios, deben alinearse junto a los se\u00f1ores Oro\u00f1o y Casado a don Jos\u00e9 M. Cullen, Camilo Aldao, Tom\u00e1s Lubary, la Sociedad Beck y Herzog y la Empresa del Ferrocarril Central Argentino que tambi\u00e9n destin\u00f3 parte de las tierras que integraban su concesi\u00f3n a los efectos de construir la l\u00ednea de Rosario a C\u00f3rdoba a la colonizaci\u00f3n del estilo antes mencionado. Tambi\u00e9n pudo realizarse en la provincia de Entre R\u00edos este tipo de colonizaci\u00f3n; \u00e9l dej\u00f3 como saldo unas 35 mil hect\u00e1reas sembradas con trigo y ma\u00edz.<\/p>\n\n\n\n<p>En el total de las colonias fundadas durante la vigencia de este r\u00e9gimen exist\u00edan unas 70 mil cabezas de ganado de toda especie; la superficie ocupada por ellas se elevaba a 400 mil hect\u00e1reas y los agricultores hab\u00edan introducido \u00fatiles de trabajo en proporci\u00f3n considerable: sus 4.100 arados, 2.800 rastras, 350 m\u00e1quinas segadoras, y sus 15 trilladoras, hablan bien claro respecto a la especializaci\u00f3n de los colonos adquirentes de la tierra. Entre los a\u00f1os 1865 y 1872 en que la venta de tierras al poblado se realiz\u00f3 dentro de las normas expresadas, la incorporaci\u00f3n de colonos t\u00edpicamente trabajadores de la tierra y que desde luego permanecieron en su casi totalidad en el lugar del trabajo, excede de 50 mil; ellos fundaron y extendieron las colonias San Agust\u00edn, Emilia, San Justo, Rold\u00e1n, Carcara\u00f1\u00e1, Ca\u00f1ada de G\u00f3mez y Tortugas en la provincia de Santa Fe; las de Mocoret\u00e1 y Hernandarias en Entre R\u00edos y diversas otras de vida transitoria ubicadas en Corrientes y el Chaco.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta segunda etapa de la colonizaci\u00f3n tuvo una gran trascendencia en el desenvolvimiento de la agricultura. No se trataba ya de probar que ella era posible en las praderas de Santa Fe y Entre R\u00edos, que el clima de estos lugares era apropiado a la poblaci\u00f3n europea y que las condiciones de desarrollo se adaptan perfectamente al trabajo agr\u00edcola; lo importante de esta etapa es que contribuy\u00f3 a elevar, por momentos desmedidamente, el precio de la tierra. El creciente \u00e9xito del negocio de subdivisi\u00f3n y venta de los lotes llev\u00f3 los precios a l\u00edmites tan elevados que la adquisici\u00f3n se torn\u00f3 gradualmente inabordable al colono y en consecuencia el propietario de las tierras transform\u00f3 el sistema de venta a plazos por el de arrendamiento. Esta etapa fue iniciada por la empresa del Ferrocarril Central Argentino en cuanto sus rieles llegaron a la ciudad de C\u00f3rdoba, es decir en 1870. La empresa ofrec\u00eda tierras en arrendamiento situadas en las mejores zonas de ambas provincias, y desde luego ofrec\u00eda no ya el ejemplo de las tierras cultivadas de acuerdo a los procedimientos que caracterizaron la segunda etapa de la colonizaci\u00f3n, sino todas las ventajas derivadas de la proximidad de la l\u00ednea f\u00e9rrea es decir de las poblaciones recientemente creadas y de las comunicaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>La colonizaci\u00f3n realizada bajo este r\u00e9gimen, cuyos lineamientos abarcan un extens\u00edsimo per\u00edodo de la vida argentina, empalm\u00f3 de esa manera con el negocio ferroviario y contribuy\u00f3 no s\u00f3lo a establecer las respectivas zonas de influencia de cada empresa y aun de cada l\u00ednea f\u00e9rrea, sino a desarrollar intensamente la agricultura y desde luego a hacerlo enalteciendo fuera de toda medida el valor de la tierra. Debe presumirse que de este m\u00e9todo depende no s\u00f3lo el mantenimiento de los grandes latifundios existentes en el momento de su instauraci\u00f3n, sino que impuls\u00f3 a crear otros nuevos.<\/p>\n\n\n\n<p>La creaci\u00f3n del proletariado agr\u00edcola que impl\u00edcitamente \u00e9l promueve, ha contribuido adem\u00e1s a desviar hacia otros lugares a la emigraci\u00f3n europea de origen t\u00edpicamente agrario. La falta de estabilidad que supone el contrato de trabajo de plazo transitorio, no tentaba al agricultor europeo acostumbrado a la permanencia prolongada y apegado a la fracci\u00f3n de tierra en la que trabajaba. Para ofrecer al inmigrante europeo condiciones de desempe\u00f1o que distaban fundamentalmente de la colonizaci\u00f3n y lo aproximaban en forma notoria a la condici\u00f3n de proletario del campo no se pod\u00eda tener exigencias desmedidas; no ser\u00eda ya el colono de las regiones en que la agricultura asumi\u00f3 las formas m\u00e1s progresistas como el suizo, el alem\u00e1n, el holand\u00e9s, o el dinamarqu\u00e9s y ni siquiera el granjero irland\u00e9s o el italiano del norte, el que aceptase esas condiciones; bastaba con que el futuro chacarero proviniese de las zonas m\u00e1s atrasadas de Europa y careciese en ellas de toda perspectiva para que el panorama ofrecido en la Argentina le resultase favorable. La vivienda y en general el nivel de vida que caracteriz\u00f3 desde entonces al trabajador agrario constituye, pues, una consecuencia adecuada a lo que el terrateniente ofrec\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>La trascendencia que tuvo de inmediato la difusi\u00f3n de este m\u00e9todo de trabajo en el campo, puede presumirse que fue inmensa tanto en las condiciones de desempe\u00f1o de la econom\u00eda agraria como en diversos otros aspectos de la vida social y pol\u00edtica argentina.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"717\" src=\"https:\/\/www.gestor-patrimonial.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/freepik__photorealistic-historical-scene-inspired-by-1860s-__72409-1024x717.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-650\" srcset=\"https:\/\/www.gestor-patrimonial.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/freepik__photorealistic-historical-scene-inspired-by-1860s-__72409-1024x717.jpeg 1024w, https:\/\/www.gestor-patrimonial.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/freepik__photorealistic-historical-scene-inspired-by-1860s-__72409-300x210.jpeg 300w, https:\/\/www.gestor-patrimonial.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/freepik__photorealistic-historical-scene-inspired-by-1860s-__72409-768x538.jpeg 768w, https:\/\/www.gestor-patrimonial.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/freepik__photorealistic-historical-scene-inspired-by-1860s-__72409.jpeg 1280w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Se debe recordar que en raz\u00f3n de la agitada vida pol\u00edtica que debi\u00f3 soportar la provincia de Santa Fe, el desarrollo de la ganader\u00eda fue en ella siempre sumamente precario; se explica pues, que el desenvolvimiento del latifundio tuviera all\u00ed menos arraigo y menor antig\u00fcedad que en Buenos Aires. En Santa Fe el problema de la colonizaci\u00f3n debe plantearse pues de manera distinta y lo propio ocurre con la provincia de C\u00f3rdoba que, a causa de su posici\u00f3n mediterr\u00e1nea, lleg\u00f3 a la explotaci\u00f3n ganadera en \u00e9poca muy posterior a las otras. En la \u00e9poca que sucede a Caseros, hab\u00eda pues en Santa Fe grandes extensiones fiscales. El problema consist\u00eda pues en obtener al m\u00e1s bajo precio posible las mayores extensiones y venderlas luego, por supuesto encarecidas. Diversas leyes que tuvieron sanci\u00f3n entre 1862 y 1866 tienden a facilitar la enajenaci\u00f3n de la tierra fiscal; los precios variables entre 3 mil y 6 mil pesos fuertes la legua que establecen esas leyes eran pues muy comunes en la \u00e9poca en que comenz\u00f3 la segunda etapa de la colonizaci\u00f3n. Pero divididas en chacras de 33 hect\u00e1reas pod\u00eda obtenerse por cada legua algo m\u00e1s de 80 mil. Lo exacto es que los precios en extensiones de alguna magnitud en la venta de tierras fiscales a particulares lograron mantenerse debajo de l\u00edmites muy apropiados para el negocio de fraccionamiento, hasta que ocurri\u00f3 el encarecimiento como consecuencia de un gran aporte inmigratorio que tuvo lugar entre los a\u00f1os 1862 y 1868, debido en parte a la guerra civil norteamericana y en parte tambi\u00e9n al \u00e9xito de la colonizaci\u00f3n por venta al colono.<\/p>\n\n\n\n<p>Los precios relativamente poco elevados que rigieron para la venta de tierras durante esta \u00e9poca tuvieron una repercusi\u00f3n muy grande en Buenos Aires. El problema de esta provincia era el de sofocaci\u00f3n dentro de los l\u00edmites de sus fronteras oficiales. Seg\u00fan los c\u00e1lculos de Olivera en el estudio antes mencionado referente a las industrias agropecuarias, para el mantenimiento normal de los 40 millones de lanares y los 3,5 millones de vacunos que all\u00ed consigna como riqueza ganadera de Buenos Aires, se precisaban en esa provincia no menos lanares, en tanto que el registro catastral de entonces no atribu\u00eda a las tierras situadas dentro de fronteras sino unas 1800 leguas, desde luego en su casi totalidad en manos de particulares; en manos de pocos particulares, seg\u00fan se desprende del &#8220;Estudio sobre las leyes de tierras p\u00fablicas&#8221; de Avellaneda. En estas condiciones, el encarecimiento de las tierras dentro de esta \u00faltima zona, las fricciones entre propietarios de bovinos y de ovinos y la desesperaci\u00f3n por empujar las fronteras lo m\u00e1s al oeste posible eran una modalidad t\u00edpica de la \u00e9poca.<\/p>\n\n\n\n<p>El avance de la frontera se produc\u00eda de manera casi autom\u00e1tica y permanente, pero los campos as\u00ed conquistados desde luego no eran aptos para la cr\u00eda de la oveja destinada a la producci\u00f3n de un tipo definido de lana, sino del vacuno a causa de la naturaleza de sus pastos y, adem\u00e1s, la oligarqu\u00eda terrateniente de Buenos Aires, empe\u00f1ada en no ampliar excesivamente el elenco de propietarios llev\u00f3 los precios de esas tierras a l\u00edmites inconcebibles. Resultaba pues un contrasentido que las tierras de Santa Fe cruzadas por el ferrocarril y situadas a 20o 30 leguas de los puertos se pasasen a 3 mil y 4 mil pesos fuertes la legua y que, siendo sin embargo muy elevados, no resisten comparaci\u00f3n con los que a 60 o 70 leguas del puerto ofrec\u00eda Buenos Aires a 10 mil. \u201c; \u00bfQu\u00e9 sinceridad habr\u00eda, dice Avellaneda en el \u201c\u00bfEstudio\u201d mencionado, en un sistema agrario que principiando por ofrecer las tierras a todos los hombres que sean capaces de ocuparlas \u00fatilmente, concluye despu\u00e9s haci\u00e9ndolas inaccesibles por su alto precio a los peque\u00f1os capitales? \u00bfQu\u00e9 significa la tierra de un pa\u00eds despoblado puesto por la ley a un alto precio?\u201d La tierra encarecida es la constituci\u00f3n de un monopolio para el rico; porque el pobre jam\u00e1s tendr\u00e1 acceso a ella. Es el proletariado perpetuo del pueblo. Es el trabajador sin hogar y sin familia&#8221;, comenta Olivera en el estudio referido.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La promoci\u00f3n de la agricultura mediante la formaci\u00f3n de considerada como actividad en cierto modo estatal, porque el Estado concurr\u00eda con el elemento esencial, la tierra, adem\u00e1s de ejercer un cierto patrocinio en lo referente al r\u00e9gimen interno de la colonia, es una actividad que termin\u00f3 pr\u00e1cticamente con los primeros ensayos, las colonias de las [&hellip;]<\/p>","protected":false},"author":2,"featured_media":649,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1059],"tags":[1113,1114,1111],"class_list":["post-648","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-economia","tag-agricultura","tag-buenos-aires","tag-colonizacion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.gestor-patrimonial.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/648","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.gestor-patrimonial.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.gestor-patrimonial.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gestor-patrimonial.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gestor-patrimonial.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=648"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.gestor-patrimonial.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/648\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":651,"href":"https:\/\/www.gestor-patrimonial.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/648\/revisions\/651"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gestor-patrimonial.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/649"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.gestor-patrimonial.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=648"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gestor-patrimonial.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=648"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gestor-patrimonial.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=648"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}