{"id":652,"date":"2025-09-12T07:32:00","date_gmt":"2025-09-12T07:32:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.gestor-patrimonial.com\/?p=652"},"modified":"2025-09-10T02:41:24","modified_gmt":"2025-09-10T02:41:24","slug":"la-ganaderia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.gestor-patrimonial.com\/en\/la-ganaderia\/","title":{"rendered":"La Ganader\u00eda"},"content":{"rendered":"<p><strong><em>Distribuci\u00f3n geogr\u00e1fica del vacuno y variaci\u00f3n del n\u00famero<\/em><\/strong><strong> <\/strong><strong><em>de ellos.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En el per\u00edodo que media entre los a\u00f1os 1900 y 1930 la tendencia del stock ganadero fue a aumentar la existencia de vacunos y a reducir la de ovinos; dentro de estas l\u00edneas generales ocurren por supuesto variaciones parciales, algunas de relativa importancia num\u00e9rica. Para definirlas es conveniente incluir, como se hace a continuaci\u00f3n, la existencia de vacunos localizados por los censos y recuentos realizados a partir de 1895. Las cifras expresan millones de cabezas:<\/p>\n\n\n\n<p>La zona del vacuno refinado proven\u00eda de lo que primitivamente se denominaba la zona litoral, oportunamente ampliada, en cuanto la existencia ganadera y las exigencias que de ella derivan, lograron imponerlo. A partir de 1870 la incorporaci\u00f3n del sur de C\u00f3rdoba a la regi\u00f3n integrada por las provincias de la Mesopotamia y las de Santa Fe y Buenos Aires, y de 1880 con la anexi\u00f3n del sur de San Luis y nordeste de la Pampa, la zona econ\u00f3mica del vacuno estaba perfectamente definida al realizarse el segundo censo nacional. Influyeron en ello desde luego la ubicaci\u00f3n de los frigor\u00edficos y el trazado ferroviario, pero jugaron sin duda su papel preponderante las condiciones del suelo y el conjunto de factores meteorol\u00f3gicos que acuerdan a esa zona caracteres comunes. Ella conten\u00eda en la \u00e9poca de los censos mencionados, respectivamente, el 85,7%;85,6;83,1; 89,7 y 82,6 % de la total existencia de bovinos en el pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre los a\u00f1os 1900 y 1914 las industrias agropecuarias cubrieron la etapa de m\u00e1s impetuosa expansi\u00f3n. En realidad, el per\u00edodo de auge o de predominio dentro de la econom\u00eda argentina de las referidas industrias se cumple entre los a\u00f1os de 1900 y 1930, pero en ellos es f\u00e1cil advertir la existencia de tres etapas. La primera se desarrolla entre 1900 y 1914 y en ella se realiza como queda expresado el mayor crecimiento; las \u00e1reas sembradas aumentan desde poco m\u00e1s de 6 millones de hect\u00e1reas hasta alcanzar 22 millones; dentro de ella los cereales y el lino pasan de menos de 5 millones de hs. hasta 14; la alfalfa, que juega un papel tan principal en el desarrollo agropecuario, es impulsada desde algo menos de 1 mill\u00f3n y medio de hs. hasta cubrir 6 y medio; y por \u00faltimo las plantas industriales progresan desde poco m\u00e1s de 130 mil hs. hasta casi 300 mil hs. La segunda etapa se desenvuelve bajo las condiciones impuestas por la guerra de 1914\/18.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El \u00e1rea total sembrada se mantiene estacionaria porque si bien los cereales y lino reducen la suya, el progreso de la alfalfa y el leve aumento de las plantas industriales son suficientes para neutralizar a aquella reducci\u00f3n y asegurar a la superficie bajo cultivo su permanencia. La tercera etapa se cumple a partir de la finalizaci\u00f3n de la guerra y aun cuando posteriormente a 1930 ofrecer\u00e1 algunos instantes de efectivo renacimiento, la crisis de aquel a\u00f1o cierra el ciclo que ven\u00eda cumpli\u00e9ndose bajo el r\u00e9gimen de un conjunto de caracter\u00edsticas definidas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El desarrollo de las industrias agropecuarias dejar\u00e1 de constituir el objetivo esencial de la econom\u00eda argentina, cuando menos como expresi\u00f3n de un estilo cuya finalidad consist\u00eda en la especializaci\u00f3n en producir materias primas y enviarlas al exterior en un estado m\u00ednimo de preparaci\u00f3n. La posibilidad de disponer de un combustible nacional, la experiencia recogida durante la guerra mundial, en cuyo transcurso el pa\u00eds debi\u00f3 procurarse innumerables art\u00edculos de consumo que antes de ella recib\u00eda desde el exterior; la diversificaci\u00f3n de la agricultura; el comienzo de su mec\u00e1nica de una considerable masa de inmigraci\u00f3n y finalmente la eliminaci\u00f3n de la sofocante incidencia exclusiva del ferrocarril, procuraron a esta etapa que se cumple desde que termin\u00f3 la peculiares. Durante ella las \u00e1reas sembradas retomaron su ritmo progresivo llegando al final de la decena de los 1930 a los 26 y medio millones de hect\u00e1reas; los cereales y el lino integraban una superficie de aproximadamente 20 millones de hs. y si bien la alfalfa hab\u00eda retrogradado la suya hasta menos de 6 millones, el progreso de las plantas industriales elevaba su extensi\u00f3n cultivada a medio mill\u00f3n de hect\u00e1reas.<\/p>\n\n\n\n<p>Dentro de este panorama la existencia ganadera acusa como lo hemos expresado un decidido aumento de vacunos y una reducci\u00f3n igualmente formal de los ovinos. Durante las tres etapas a que hemos hecho alusi\u00f3n los vacunos aumentan 4 millones en la primera; casi 12 millones en la segunda y se reducen en poco m\u00e1s de 4 millones y medio en la tercera. El saldo favorable es no obstante de m\u00e1s de 10 millones de cabezas.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre 1895 y 1914, el stock de vacunos hab\u00eda aumentado en poco m\u00e1s de 4 millones de cabezas. Durante los primeros a\u00f1os de esta \u00e9poca, la prohibici\u00f3n del embarque en pie al Reino Unido hab\u00eda retenido en los establecimientos un cierto n\u00famero de animales; originariamente, los ejemplares destinados al embarque en pie superan decididamente a los que se destinaban a la faena. Luego, entre 1902 y 1905, ocurri\u00f3 la iniciaci\u00f3n de actividades de cinco establecimientos frigor\u00edficos, algunos de tanta importancia como el Swift de La Plata y el Wilson de Avellaneda y con ellos comenz\u00f3 el auge del vacuno congelado, cuya exportaci\u00f3n pasaba de 25 mil toneladas en 1900 a 370 mil en 1914, en circunstancias en que tambi\u00e9n se realizaba la exportaci\u00f3n de enfriado. Ambas circunstancias ejercieron por supuesto, una incidencia notable en la composici\u00f3n y calidad de los rodeos; esta actividad fue realizada de manera tan empe\u00f1osa que entre 1895 y 1914 fueron incorporados a las caba\u00f1as argentinas 18.000 sementales vacunos por un valor de 4,5 millones de pesos oro.La industria ganadera estaba imbuida del mismo empuje que los desarrollos econ\u00f3micos generales. Aunque la agricultura avanzaba con firmeza, ello no la opac\u00f3, sino que, por el contrario, contribuy\u00f3 a impulsar tambi\u00e9n el crecimiento de la ganader\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante esa \u00e9poca se produjo en efecto la invasi\u00f3n de los campos del sudoeste de C\u00f3rdoba, del Sur de San Luis y de la mitad este de la Pampa, pero tambi\u00e9n y simult\u00e1neamente se produjo el crecimiento en densidad del pastaje en los campos de Buenos Aires, de Santa Fe, de Entre R\u00edos. Toda la zona litoral experiment\u00f3 la influencia de las nuevas actividades facilitadas por el desarrollo de los ferrocarriles; el aumento en la densidad de la explotaci\u00f3n fue pues un acontecimiento t\u00edpico de ese momento. Es explicable que entre principios del siglo y el censo de 1908 el crecimiento de la existencia de vacunos acusara un \u00edndice superior al de los a\u00f1os que mediaron entre este \u00faltimo y el de 1914, porque las circunstancias que hemos mencionado como determinantes actuaron de manera m\u00e1s decidida durante aquellos a\u00f1os. Ese crecimiento que alcanz\u00f3 a unos 7,4 millones de cabezas se desarroll\u00f3 preferentemente en las provincias de Buenos Aires y Corrientes y en menor proporci\u00f3n en Santa Fe, C\u00f3rdoba y Entre R\u00edos; el conjunto de todos ellos absorbe la casi totalidad del aumento de referencia y en t\u00e9rminos generales puede expresarse que el mismo corre parejo con el proceso de mestizaci\u00f3n. Esta \u00faltima comenzaba a imponer el empleo de campos preparados mediante la siembra de forrajeras y en ellas la capacidad de admisi\u00f3n es muy superior a la que admiten los prados naturales.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Por \u00faltimo, la cr\u00eda del vacuno era impulsada por el aumento del consumo interno, que al amparo del crecimiento de la poblaci\u00f3n que experimentaba el pa\u00eds en esa primera decena del siglo, llegaba a absorber hasta el 60% de la faena total. Si bien entre 1908 y 1914 se nota una disminuci\u00f3n que es preciso atribuir, preferentemente, a la reducci\u00f3n sistem\u00e1tica del n\u00famero de ejemplares criollos y en tal sentido esta reducci\u00f3n afecta m\u00e1s que a otras a las provincias de Corrientes, Entre R\u00edos y Buenos Aires, el censo de 1914 hall\u00f3 al stock ganadero enriquecido con respecto al de 1895 en 4 millones de vacunos.<\/p>\n\n\n\n<p>La segunda etapa de este proceso, cuyo aspecto cuantitativo consideramos, transcurre entre los censos de 1914 y 1922.La existencia ganadera aparece ah\u00ed incrementada en 11 millones de cabezas; la provincia de Buenos Aires aparece con un crecimiento de 6 millones y medio y con 1,5 cada una de las provincias de Santa Fe y C\u00f3rdoba. Como quiera que las cifras del recuento de 1922 puedan parecer exageradas, y en realidad existen muchas dudas respecto a la exactitud con que fue efectuado ese relevamiento, lo exacto es que el conjunto de hechos que vinculan la existencia ganadera con la exportaci\u00f3n, son favorables a un aumento de aqu\u00e9lla.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Desde luego la capacidad de transformaci\u00f3n del pa\u00eds se hab\u00eda acrecentado con la incorporaci\u00f3n de las unidades Armour de La Plata y River Plate de Z\u00e1rate. En el mercado internacional, a causa de la dificultad para el transporte, el embarque de cereales se reduc\u00eda y en cambio el de la carne era cada vez m\u00e1s reclamado. Entre 1914 y 1918, en efecto, el embarque de trigo se redujo desde tres millones de toneladas hasta 1; el de ma\u00edz desde 4,5 millones hasta poco m\u00e1s de medio mill\u00f3n; el de lino desde 1 mill\u00f3n hasta 100 mil y los de avena y cebada pasaron punto menos que inadvertidos en la estad\u00edstica de exportaci\u00f3n: en tanto que la exportaci\u00f3n de carnes pas\u00f3 desde 370 mil toneladas en 1914 hasta 680 millones, en 1918. Esta situaci\u00f3n hab\u00eda decidido la reducci\u00f3n de la siembra de cereales y lino a que hemos hecho alusi\u00f3n y que expresa en forma categ\u00f3rica; porque aun cuando el precio de los cereales hab\u00eda subido sin excepci\u00f3n durante el conflicto b\u00e9lico, lo que imped\u00eda su desenvolvimiento era una causa de fuerza incontrastable como la guerra submarina. Es l\u00f3gico pues admitir que los referidos hechos econ\u00f3micos decidieron a los terratenientes argentinos a reducir la siembra de los cereales y a dedicar sus campos a la ganader\u00eda. Durante los a\u00f1os 1914 a 1922 la in-migraci\u00f3n no solamente hab\u00eda censado, sino que se practicaba en vasta escala la emigraci\u00f3n; la falta de brazos para atender las tareas agr\u00edcolas era pues otro motivo que se sumaba en el sentido de acordar preferencia a la ganader\u00eda que no los requiere en forma excesiva. Sin perjuicio pues que las cifras del recuento de 1922 puedan parecer exageradas, lo evidente es que entre 1914 y 1922 debi\u00f3 necesariamente producirse un aumento en la existencia de vacunos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"559\" src=\"https:\/\/www.gestor-patrimonial.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/freepik__fotografa-documental-realista-estilo-aos-1920-pais__72411-1024x559.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-654\" srcset=\"https:\/\/www.gestor-patrimonial.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/freepik__fotografa-documental-realista-estilo-aos-1920-pais__72411-1024x559.jpeg 1024w, https:\/\/www.gestor-patrimonial.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/freepik__fotografa-documental-realista-estilo-aos-1920-pais__72411-300x164.jpeg 300w, https:\/\/www.gestor-patrimonial.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/freepik__fotografa-documental-realista-estilo-aos-1920-pais__72411-768x419.jpeg 768w, https:\/\/www.gestor-patrimonial.com\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/freepik__fotografa-documental-realista-estilo-aos-1920-pais__72411.jpeg 1408w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>A partir de 1922 se inicia la tercera etapa de este proceso. enriquecimiento de cierta capa de campesinos que pudieron aprovechar los pr\u00e9stamos que acordaba el Banco Hipotecario Nacional por imposici\u00f3n de la ley 10.676 e invadir con ese recurso las regiones marginales que fueron incorporadas a la cultura cereal. El aumento de la inmigraci\u00f3n que en esos a\u00f1os fue considerable, prove\u00eda de brazos a la agricultura y por extensi\u00f3n contribu\u00eda a reducir los jornales sensiblemente acrecentados durante el per\u00edodo anterior. Todo ese conjunto de circunstancias se hallaba impulsado por la demanda europea de cereales. La guerra hab\u00eda destruido los sembrad\u00edos y desde luego la estructura comercial de muchos pa\u00edses; los brazos se hab\u00edan reducido de manera considerable y a\u00fan hab\u00eda salido de la circulaci\u00f3n una masa productora y consumidora de la magnitud de la que luego se design\u00f3 la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. La expansi\u00f3n de los cereales se realiz\u00f3 pues en detrimento de la ganader\u00eda; es decir numerosas explotaciones dedicadas antes de 1914 con preferencia a la agricultura, retornaban a ella.<\/p>\n\n\n\n<p>La ganader\u00eda no se hallaba precisamente en baja no obstante la crisis de 1922\/23, pero hab\u00eda entrado en un per\u00edodo de extremada especializaci\u00f3n; los frigor\u00edficos acordaron una preferencia decidida al \u201cchilled\u201d y aun cuando las cifras con que los establecimientos operaban, crecieron constantemente hasta el m\u00e1ximo de 1927, el tipo de animal que constitu\u00eda la materia prima no era el que criaba el peque\u00f1o productor, el que en consecuencia abandonaba la ganader\u00eda y buscaba utilizaci\u00f3n a sus tierras en la agricultura. La diferencia que acusan los censos de 1922 y 1930 provienen pues de estos hechos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Ella indica una reducci\u00f3n de poco m\u00e1s de 4 millones y medio de cabezas. La consideraci\u00f3n de las cifras parciales que la integran induce a establecer que posiblemente la cifra de la existencia ganadera de 1922, de ser exacta, traduce una suerte de sofocaci\u00f3n de la zona cerealera. Las reducciones ocurridas entre 1922 y 193 aluden a casi cuatro millones de cabezas en la provincia de Buenos Aires y un mill\u00f3n en cada una de las de Santa Fe y C\u00f3rdoba; es decir 6 millones de cabezas de menos, entre las referidas provincias, mientras la reducci\u00f3n del pa\u00eds era inferior a 5. Entre esos a\u00f1os y a favor del crecimiento del \u00e1rea bajo cultivo, se produce un nuevo desplazamiento del ganado criollo hacia los territorios de Chaco y Formosa. Si se observa en efecto la cifra que a lo largo de los censos mencionados miden la existencia ganadera de las otras regiones exteriores a la del cereal, se puede observar que ellas act\u00faan a manera de recept\u00e1culos o de reguladores de un cierto volumen de excedentes: cuando la existencia ganadera total aumenta hasta superar la capacidad normal de la zona litoral, parte del ganado, el menos fino, se vuelca sobre la exterior a su periferia. As\u00ed a medida que el proceso agr\u00edcola cubre la etapa que se inicia en 1922, las provincias de la zona afectada descargan sus campos y al final de ella aparecen excluidos en el n\u00famero tan crecido de 5,7 millones de cabezas que aparece en el cuadro inserto en la p\u00e1gina 51.La distribuci\u00f3n del vacuno, de acuerdo a las cifras de 1930,conduce a acordar a la existencia de cabezas en cada provincia, estos valores relativos: Buenos Aires 36,2 %; Santa Fe 11,2; Entre R\u00edos 7,8; Corrientes 11,8; C\u00f3rdoba 9,7; San Luis 2,2 y La Pampa 3,7; total 82,6 %. Estos valores relativos, y desde luego los t\u00e9rminos absolutos que miden la tendencia ganadera de las diversas provincias, deben referirse a la calidad de los ganados; el 9,7 % que representan los vacunos de C\u00f3rdoba tiene sin duda un valor mayor que los 11,8 % que miden relativamente los vacunos de Corrientes.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Distribuci\u00f3n geogr\u00e1fica del vacuno y variaci\u00f3n del n\u00famero de ellos. En el per\u00edodo que media entre los a\u00f1os 1900 y 1930 la tendencia del stock ganadero fue a aumentar la existencia de vacunos y a reducir la de ovinos; dentro de estas l\u00edneas generales ocurren por supuesto variaciones parciales, algunas de relativa importancia num\u00e9rica. Para [&hellip;]<\/p>","protected":false},"author":2,"featured_media":653,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1059],"tags":[1115,1098,1116],"class_list":["post-652","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-economia","tag-distribucion-geografica","tag-ganaderia","tag-vacunos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.gestor-patrimonial.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/652","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.gestor-patrimonial.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.gestor-patrimonial.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gestor-patrimonial.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gestor-patrimonial.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=652"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.gestor-patrimonial.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/652\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":655,"href":"https:\/\/www.gestor-patrimonial.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/652\/revisions\/655"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gestor-patrimonial.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/653"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.gestor-patrimonial.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=652"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gestor-patrimonial.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=652"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.gestor-patrimonial.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=652"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}