{"id":702,"date":"2025-10-10T07:50:00","date_gmt":"2025-10-10T07:50:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.gestor-patrimonial.com\/?p=702"},"modified":"2025-10-07T14:58:51","modified_gmt":"2025-10-07T14:58:51","slug":"el-regimen-de-propiedad-de-la-tierra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.gestor-patrimonial.com\/en\/el-regimen-de-propiedad-de-la-tierra\/","title":{"rendered":"El r\u00e9gimen de propiedad de la tierra"},"content":{"rendered":"<p>La consideraci\u00f3n exclusiva de las chacras cultivadas con cereales y lino se puede efectuar mediante las cifras que contiene el Anuario Agropecuario del Ministerio de Agricultura de la Naci\u00f3n. Prestaremos atenci\u00f3n exclusiva a ambos extremos de las etapas que se desenvuelven desde el comienzo de la primera guerra hasta la crisis de 1930. El referido Anuario consigna el n\u00famero de chacras destinadas al cultivo de cereales y lino, con excepci\u00f3n del ma\u00edz, en las diversas provincias de la zona litoral.<\/p>\n\n\n\n<p>La superficie sembrada con cereales y lino, menos ma\u00edz, estas \u00faltimas al n\u00famero de chacras existentes esos a\u00f1os resulta una dimensi\u00f3n media de 131, 89 y 90 hs. respectivamente. Durante el a\u00f1o 1929\/30 las dimensiones medias parciales eran: Buenos Aires, 103 hs; Santa Fe, 86; C\u00f3rdoba, 137; La Pampa, 164 y Entre R\u00edos 72. Durante el per\u00edodo transcurrido entre los a\u00f1os agr\u00edcolas 1912\/13 y 1923\/24 las superficies sembradas hab\u00edan permanecido pr\u00e1cticamente constantes; no obstante, ello, y al amparo de circunstancias a las cuales hemos hecho referencia m\u00e1s arriba, el n\u00famero de chacras se hab\u00eda incrementado en 34.688; ello explica, pues, que su superficie media se redujera en la forma consignada. El chacarero necesitaba para vivir, en la estrechez en que lo hac\u00eda, una parcela de 130 hs. en 1912\/13: el a\u00f1o 1923\/24 esa parcela se hab\u00eda reducido en un 30 %, pero el aumento de los precios de sus productos hab\u00eda crecido en mayor proporci\u00f3n y esos niveles se manten\u00edan todav\u00eda algunos a\u00f1os despu\u00e9s de 1924. La sanci\u00f3n de la ley 10.676 fue pues muy oportuna en el sentido que ella pudo ser utilizada por el colono para realizar el sue\u00f1o de su tierra propia y por el terrateniente para desprenderse moment\u00e1neamente de las fracciones innecesarias o poco productivas -lo que se comprueba por la circunstancia que entre 1929\/30 y 1923\/24 el mayor aumento en el n\u00famero de chacras haya ocurrido en \u201cotras zonas\u201d-y para transformar la renta de la tierra en c\u00e9dulas.<\/p>\n\n\n\n<p>El hecho es que las 153.254 chacras censadas en 1929\/30 se hab\u00edan reducido en 1932\/33 a 135.800. El colono ante la de los art\u00edculos necesarios y a su trabajo, las abandonaba sistem\u00e1ticamente. S\u00f3lo Buenos Aires acusaba un ligero aumento de sus chacras: las 53.330 de 1929\/30, eran en 1932\/33, 55.120; Santa Fe hab\u00eda perdido 8.000; C\u00f3rdoba 4.000; Entre R\u00edos hab\u00eda sido mucho m\u00e1s castigado, porque la extensi\u00f3n media de sus chacras quedaba debajo del m\u00ednimo vital aun en a\u00f1os de buenos precios. Entre R\u00edos hab\u00eda perdido 10.000 chacras y La Pampa, que ya antes del a\u00f1o 1929\/30 hab\u00eda comenzado el proceso de devoluci\u00f3n, continuaba realiz\u00e1ndose obstinadamente.<\/p>\n\n\n\n<p>Por supuesto, que este acontecimiento se produjo en sentido inverso en la zona de los cultivos industriales porque all\u00ed entre los a\u00f1os mencionados las chacras o sea las parcelas destinadas a sus plantas propias hab\u00edan aumentado en 1.400; este acontecimiento, dec\u00edamos, no es independiente del r\u00e9gimen de explotaci\u00f3n de la tierra: es decir que est\u00e1 ligado a la posibilidad que durante esos a\u00f1os tuvo el colono de lograr Ia propiedad de sus tierras.<\/p>\n\n\n\n<p>Veamos, pues, en los tres periodos mencionados como aparec\u00eda el r\u00e9gimen de explotaci\u00f3n de las chacras destinadas al cultivo de cereales y lino, con excepci\u00f3n del ma\u00edz, tal como las presenta el Anuario Agropecuario.<\/p>\n\n\n\n<p>El n\u00famero de propietarios de chacras en las condiciones mencionadas ha aumentado en el per\u00edodo que se considera. Entre 1912\/13 y 1929\/30, en que no hubo aumento de \u00e1rea sembrada y en cambio se anot\u00f3 una reducci\u00f3n sensible en la dimensi\u00f3n media de la chacra, el crecimiento de los propietarios implica pues una suerte de disgregaci\u00f3n de algunos latifundios y el desplazamiento de los cultivos para dar lugar a la ocupaci\u00f3n de campos por los ganados. Porque este acontecimiento es propio de la zona litoral. Ya en 1895, el 58% de las propiedades agr\u00edcolas censadas en esa zona, y comprendiendo como es natural a toda clase de establecimientos, se hallaba en manos de sus propietarios, pero, en Tucum\u00e1n, Mendoza y San Juan los propietarios eran el 78% de los encargados de los establecimientos. En 1914, a\u00f1o vecino al primero de la serie que contiene el cuadro anterior, Tucum\u00e1n ostentaba el 78% de propietarios, Mendoza el 78% y San Juan el 78,5. Haciendo contraste con ellos, La Pampa solo presentaba el 17% de propietarios hecho de referencia, la variaci\u00f3n en el n\u00famero de propietarios dentro de la zona del litoral, se ha realizado de manera desigual.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"575\" src=\"https:\/\/www.gestor-patrimonial.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/550-1024x575.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-705\" srcset=\"https:\/\/www.gestor-patrimonial.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/550-1024x575.jpg 1024w, https:\/\/www.gestor-patrimonial.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/550-300x168.jpg 300w, https:\/\/www.gestor-patrimonial.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/550-768x431.jpg 768w, https:\/\/www.gestor-patrimonial.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/550-18x10.jpg 18w, https:\/\/www.gestor-patrimonial.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/550.jpg 1500w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Buenos Aires ha pasado durante los tres per\u00edodos mencionados, los a\u00f1os 1912\/13, 1923\/24 y 1929\/30, por los siguientes valores relativos: 30%, 35,2 y 38,5; Santa Fe,36%,335 y 38,5 y C\u00f3rdoba, 28,8%, 33,8 y 37,5%. En todos los casos, con excepci\u00f3n de Santa Fe, el proceso de aumento de propietarios de las parcelas destinadas al cultivo de cereales, se ha realizado pausada pero firmemente. La crisis de 1929 no solamente lo ha detenido, sino que lo ha impulsado en sentido negativo.<\/p>\n\n\n\n<p>En el a\u00f1o agr\u00edcola 1932\/33, que sin embargo no fue el que marc\u00f3 los puntos m\u00e1s bajos, los propietarios se hab\u00edan reducido al 36,5% del total; pero los de Buenos Aires eran menos del 33%; los de Santa Fe eran 37,5%; los de C\u00f3rdoba, 34,7 y los de La Pampa, que en 1929\/30 eran el 33,5, en 1932\/33 eran el 36,5%.En La Pampa no hab\u00edan comenzado ese a\u00f1o las ejecuciones hipotecarias, porque el censo agropecuario de 1937 hall\u00f3 los propietarios expresados por el 27,7 %.No deben desestimarse, sin embargo, los objetivos de la ley 10.676 sancionada en 1920 y que jug\u00f3 un papel tan importante en los acontecimientos de la d\u00e9cada iniciada ese a\u00f1o. Ella autorizaba al Banco Hipotecario Nacional a facilitar al colono un cr\u00e9dito hasta del 80 % del valor de su tierra para adquirirla, en el caso en que su propietario hubiese expresado el prop\u00f3sito de enajenar.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En esa \u00e9poca, seg\u00fan hemos expresado en otro lugar, cierta capa de campesinos pose\u00eda los capitales economizados durante el per\u00edodo precedente, a causa de los altos precios a que se cotizaron entonces los cereales. La ley 10.676 permit\u00eda la inversi\u00f3n de esos capitales en zonas de tierras libres y supuestamente aprovechables para la agricultura. Ello permiti\u00f3 expandir la zona del cereal m\u00e1s all\u00e1 de sus extremas posibilidades y prepar\u00f3 en efecto, extensos campos para la ganader\u00eda. Esta ley podr\u00eda contribuir a deshacer algunos latifundios: terratenientes. Agricultura, parcialmente despojada de la gravitaci\u00f3n del gran Para recordarle un sentido progresivo no bastaba, sin embargo, facilitar el acceso del colono a la propiedad de la tierra; era necesario ir m\u00e1s adelante: recordarle cr\u00e9dito para su desenvolvimiento y adquisici\u00f3n de materiales y \u00fatiles de trabajo; y extender el sistema de comunicaciones, a fin de que el agricultor hallar\u00e1 en la provisi\u00f3n al mercado interior una suerte de compensaci\u00f3n y de liberaci\u00f3n de los consorcios vinculados al comercio exterior.<\/p>\n\n\n\n<p>La crisis de 1929 permiti\u00f3 advertir que los beneficios separados al agricultor por esta ley hab\u00eda quedado muy atenuados por el fomento de la especulaci\u00f3n y la valorizaci\u00f3n artificial y sin l\u00edmites que hab\u00eda despertado. Si bien a consecuencia de la crisis la mayor parte de los deudores hipotecarios fueron ejecutados y alejados de sus tierras, esta ley hab\u00eda apurado el proceso que consiste en separar la propiedad privada del suelo, de la producci\u00f3n. La primera fase de este proceso depende del aumento del n\u00famero de arrendatarios, por cuya virtud el agricultor explota una tierra que no le pertenece: la segunda, estriba en la valorizaci\u00f3n del suelo y su capitalizaci\u00f3n en valores rentables. Por su intermedio la propiedad de la tierra pertenece formalmente a su ocupante; pero pr\u00e1cticamente pertenece al banco porque la propiedad de la tierra se concreta en el derecho a la renta y cuando est\u00e1 hipotecada el agricultor debe entregar esta \u00faltima al banco bajo forma de inter\u00e9s.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La consideraci\u00f3n exclusiva de las chacras cultivadas con cereales y lino se puede efectuar mediante las cifras que contiene el Anuario Agropecuario del Ministerio de Agricultura de la Naci\u00f3n. Prestaremos atenci\u00f3n exclusiva a ambos extremos de las etapas que se desenvuelven desde el comienzo de la primera guerra hasta la crisis de 1930. 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