{"id":712,"date":"2025-10-15T07:28:00","date_gmt":"2025-10-15T07:28:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.gestor-patrimonial.com\/?p=712"},"modified":"2025-10-14T21:03:18","modified_gmt":"2025-10-14T21:03:18","slug":"integracion-de-las-industrias-agropecuarias-las-plantaciones-con-forrajeras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.gestor-patrimonial.com\/en\/integracion-de-las-industrias-agropecuarias-las-plantaciones-con-forrajeras\/","title":{"rendered":"Integraci\u00f3n de las industrias agropecuarias: las plantaciones con forrajeras"},"content":{"rendered":"<p>La zona cereal ha concurrido a afianzar y satisfacer en su desarrollo los fines de la ganader\u00eda. En el per\u00edodo mencionado el trigo, el lino y la alfalfa han realizado la rotaci\u00f3n necesaria para servir las exigencias del ganado fino: los propios contratos de arrendamiento lo estipulan en forma concreta.<\/p>\n\n\n\n<p>La agricultura ha seguido no solamente las fluctuaciones experimentadas por la ganader\u00eda en sus l\u00edneas generales, sino que tambi\u00e9n ha seguido las de sus l\u00edneas estructurales. El hecho t\u00edpico y casi dir\u00edamos caracter\u00edstico de la agricultura argentina, lo constituye el alto porcentaje que dentro del \u00e1rea cultivada ocupan los alfalfares. Hemos recordado el hecho por dem\u00e1s notorio que estos \u00faltimos iniciaron su desarrollo a comienzos de este siglo es decir en concordancia con el del frigor\u00edfico, desde 1,3 millones de hs. y en poco menos de 15 a\u00f1os, llegaron a su m\u00e1ximo de 8,5 millones.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>A partir del a\u00f1o agr\u00edcola 1921\/22 en que esa superficie se hallaba en su m\u00e1ximo, comenz\u00f3 a declinar al principio prestamente y a partir del a\u00f1o 1924\/25, en que hab\u00eda descendido hasta 6 millones de hs., con menos violencia, hasta situarse fluctuando alrededor de los 5,5 millones por espacio de m\u00e1s de 20 a\u00f1os. Es probable que el descenso brusco a que alude el gr\u00e1fico No S se deba a las razones ya enunciadas, es decir agotamiento de alfalfares, en cierto modo antiguos, bajo explotaci\u00f3n de acaso 15 a\u00f1os, y conjuntamente a los efectos de la erosi\u00f3n que comenz\u00f3 a hacerse sentir en La Pampa alg\u00fan tiempo despu\u00e9s de iniciada all\u00ed la agricultura. Pero lo sintom\u00e1tico es que a partir de 1927\/28 esa reducci\u00f3n se detuvo como fen\u00f3meno general, aun cuando algunas zonas continuaron presentando reducciones en el \u00e1rea sembrada. No son pues aqu\u00e9llas las razones decisivas.<\/p>\n\n\n\n<p>En efecto, en su a\u00f1o de m\u00e1xima, la superficie alfalfa da en la provincia de Buenos Aires, que abarcaba los partidos de Guamin\u00ed, Lincoln, Trenque Lauquen, Villegas, \u00d3 de Julio, Pehuaj\u00f3 y Carlos Pellegrini, es decir toda la zona lim\u00edtrofe con La Pampa y gran parte de su rinc\u00f3n noroeste, hab\u00eda llegado a medir 2,8 millones en 1921\/22, descendi\u00f3 hasta 2 millones en 1924\/25 y a 1,8 el a\u00f1o siguiente, manteni\u00e9ndose en esa cifra hasta el a\u00f1o final de la decena de los 1920. La provincia de Santa Fe, cuya superficie cultivada se hallaba principalmente en el partido General L\u00f3pez, es decir, el que linda con Buenos Aires por el sur y con C\u00f3rdoba por el oeste, y en los de Belgrano, las Colonias, Castellanos y otros, descendi\u00f3 en los mismos a\u00f1os desde 1,85 millones hasta 830 mil, manteni\u00e9ndose luego y aun acrecentando levemente esa superficie. La de C\u00f3rdoba cuya extensa superficie cultivada se hallaba en los partidos de General Roca, Ju\u00e1rez Celman, Uni\u00f3n, Marcos Ju\u00e1rez, R\u00edo IV y San Justo, es decir toda la zona lindera con Santa Fe, Buenos Aires y La Pampa, hab\u00eda reducido la suya desde 2,5 millones hasta 2 en 1924\/25 y la continuaba pausadamente desde entonces hasta marcar 1,6 en 1929\/30. Por \u00faltimo La Pampa, cuyo m\u00e1ximo es de 870 mil h. no se produjo en 1921\/22 sino 2 a\u00f1os antes, lo redujo hasta un m\u00ednimo de 450 mil en 1927\/28, pero desde ah\u00ed los acrecienta nuevamente hasta llegar se incitan en 1919\/20, los alfalfares de San Luis hab\u00edan experimentado un aumento notable; el costado oriental de esa provincia hab\u00eda sido incorporado a la zona de pastaje de la ganader\u00eda fina; ese crecimiento llegaba en 1920\/21 a 450 mil ho.; decrece suavemente, crece de nuevo en la misma proporci\u00f3n y alcanza otra vez el m\u00e1ximo mencionado en 1929\/30. Ocurre adem\u00e1s que la reducci\u00f3n de alfalfares como fen\u00f3meno general no tuvo fugar en forma brusca como deb\u00eda presentarse, de reconocer como causa acontecimientos de acci\u00f3n dr\u00e1stica, como los agotamientos y la erosi\u00f3n. El primer a\u00f1o del descenso se reduce en 600 mil hs, pero transcurren luego dos a\u00f1os de estabilizaci\u00f3n para el tercero de ellos, el 1924\/25, reducirse en 1,8 millones de hs.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Esta limitaci\u00f3n parece deberse m\u00e1s bien a una resistencia a resembrar ocasionada por la crisis ganadera que castigaba entonces a todo un sector de la producci\u00f3n y cuya causa profunda era la preferencia por el enfriado en la t\u00e9cnica frigor\u00edfica, lo cual impon\u00eda determinadas condiciones en las cualidades del animal. Como consecuencia de todas aquellas oscilaciones, la zona de la alfalfa qued\u00f3 limitada a la llamada \u201czona central\u201d que integran el sur de Santa Fe, el sur y este de C\u00f3rdoba, el este de San Luis, y el noroeste de Buenos Aires y el rinc\u00f3n noroeste de La Pampa. Es decir que los alfalfares pasaron a constituir el recurso esencial de preparaci\u00f3n de la ganader\u00eda fina y como \u00e9sta no se realizaba sino en las praderas de pertenencia de los invernaderos, los criadores renunciaron a su plantaci\u00f3n y dedicaron sus campos a forrajes menos costosos y que en caso necesario, pudiesen ser negociados f\u00e1cilmente o destinados al mercado exterior.<\/p>\n\n\n\n<p>Observando este acontecimiento desde m\u00e1s cerca, debe recordarse que a partir de 1919 comienza el per\u00edodo de auge del enfriado: el gr\u00e1fico N\u00b02 explica que desde 1919 hasta 1924 la exportaci\u00f3n del enfriado pas\u00f3 desde 2.500 hasta 365.000 tn.y que en esos mismos a\u00f1os el congelado, no obstante su punto accidental de 1924, descend\u00eda vertiginosamente: el congelado no requiere fundamentalmente praderas de alfalfa mientras el enfriado, que en forma originaria ha sido preparado por el criador, s\u00ed las requiere en su estado de preparaci\u00f3n final, pero tampoco exige mientras se desarrolla bajo la responsabilidad&nbsp; del criador. Este \u00faltimo pod\u00eda pues prescindir parcialmente de la alfalfa y dedicar sus campos al ma\u00edz, a la avena, a la cebada, el centeno, dejando aquella otra forrajera para las praderas del invernadero. La consecuencia es pues, que los 5,7 millones de hect\u00e1reas destinadas a partir de 1924\/25 a la cr\u00eda del animal destinado al chilled, cubren la fracci\u00f3n necesaria para satisfacer esas exigencias.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La orientaci\u00f3n de la agricultura hacia la especializaci\u00f3n hab\u00eda entrado pues en la misma zona estrecha que la ganader\u00eda, es decir hab\u00eda limitado sus tareas, pr\u00e1cticamente, hacia la obtenci\u00f3n del enfriado. Consideremos en efecto los tres per\u00edodos en que pueden clasificarse los a\u00f1os transcurridos entre 1899\/1900 y 1929\/30;1899\/900-1912\/18;1918\/14-1921\/22 y 1921\/22-1929\/30.Du-rante el primero, la exportaci\u00f3n del congelado comienza a realizarse luego del cierre de los puertos ingleses; desde 10 mil toneladas ella se eleva hasta 330 mil en 1913. Simult\u00e1neamente y en forma tumultuosa se realiza el crecimiento de los alfalfares: desde 1,5 millones de hs. hasta 5,8 millones se realiza el progreso total. Buenos Aires y C\u00f3rdoba acrecientan los suyos en forma desigual, porque la primera pasa de medio mill\u00f3n a 2,1 y la segunda tambi\u00e9n de medio mill\u00f3n a 1,5. Santa Fe ha logrado un mill\u00f3n de hs. y La Pampa ha superado el medio mill\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El segundo per\u00edodo, es decir el que transcurre entre 1914 y 1921 corresponde al de mayor expansi\u00f3n del congelado: su m\u00e1xima de casi 500 mil toneladas, corresponde al a\u00f1o 1918, pero todav\u00eda en 1919 y 20 la exportaci\u00f3n estaba pr\u00f3xima a 400 mil; bien es verdad que ya en 1920 la del enfriado alcanzaba por primera vez a 5O mil tn. y en 1921 a 150 mil. En la misma medida crecen los alfalfares y pasan por las mismas fluctuaciones; las superficies que le eran destinadas en 1912\/13, cinco a\u00f1os despu\u00e9s, hab\u00edan aumentado en un 60 %, pero coincidiendo con el a\u00f1o de m\u00e1xima y desde luego con los descensos vertiginosos que caracterizan a la exportaci\u00f3n de congelado, los alfalfares limitan su ritmo y aun acusan tendencia a reducirse a tal punto que los m\u00e1ximos de algunas provincias ocurren antes del a\u00f1o agr\u00edcola 1921\/22.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"808\" height=\"487\" src=\"https:\/\/www.gestor-patrimonial.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/Captura-de-pantalla-2025-10-14-180128.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-714\" srcset=\"https:\/\/www.gestor-patrimonial.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/Captura-de-pantalla-2025-10-14-180128.jpg 808w, https:\/\/www.gestor-patrimonial.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/Captura-de-pantalla-2025-10-14-180128-300x181.jpg 300w, https:\/\/www.gestor-patrimonial.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/Captura-de-pantalla-2025-10-14-180128-768x463.jpg 768w, https:\/\/www.gestor-patrimonial.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/Captura-de-pantalla-2025-10-14-180128-18x12.jpg 18w\" sizes=\"auto, (max-width: 808px) 100vw, 808px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Observando los gr\u00e1ficos referentes al desarrollo de las \u00e1reas bajo cultivo y al de las \u00e1reas cosechadas (que no hemos considerado indispensable incluir en este trabajo), hemos expresado que es f\u00e1cil comprobar que durante el tercer per\u00edodo, es decir el que media entre 1921\/22 y 1929\/30, estas \u00faltimas se reducen considerablemente a causa de que gran parte de la superficie sembrada no se cosecha y se destina en cambio al pastoreo. Esa diferencia, es decir, la medida de la zona destinada al pastoreo es respectivamente el 30% de la superficie sembrada con avena, el 32 % de la sembrada con cebada y el 33 % de la destinada al centeno. Debe advertirse desde luego que el mayor desarrollo de las superficies destinadas a estas forrajeras coincide con la zona del vacuno pero permanece en la vecindad de su periferia, es decir no se superpone con la zona de la alfalfa. La cifra de 1.875.000 hs., de la que deber\u00eda deducirse, si acaso, la cebada cervecera, mide la extensi\u00f3n destinada a cubrir el d\u00e9ficit de alfalfares. Ella provee con un 30%al pastoreo y con el producto cosechado facilita los otros usos de la alimentaci\u00f3n animal.<\/p>\n\n\n\n<p>Los saldos referidos representan por a\u00f1o respectivamente 68.500 toneladas durante el primer per\u00edodo, 190.000 durante el segundo y 630.000 toneladas durante el tercero. Si como lo hemos expresado, eliminamos la parte de la producci\u00f3n de cebada destinada a la fabricaci\u00f3n de cerveza, que se calcula en el 70 % del volumen cosechado, el saldo anual del tercer per\u00edodo queda reducido a la cantidad de 550.000 toneladas.<\/p>\n\n\n\n<p>Este volumen se haya acrecentado por los dem\u00e1s recursos de la alimentaci\u00f3n, el ma\u00edz, las tortas de semillas oleaginosas y por \u00faltimo la alfalfa producida en otras zonas que las destinadas al pastoreo o al inverne. Se puede comprobar en efecto, que entre los a\u00f1os 1922 y 1930, la provincia de Buenos Aires ha despachado con otros destinos una cantidad de alfalfa en fardos, no s\u00f3lo inapropiada a la superficie que ten\u00eda bajo cultivo sino aun decididamente decreciente; y esta caracter\u00edstica la ofrecen tambi\u00e9n C\u00f3rdoba, Santa Fe, Entre R\u00edos, San Luis y La Pampa; los alfalfares de la \u201czona central\u201d no se utilizaban pues m\u00e1s que para el pastoreo, en cambio diversas otras regiones no ganaderas, pero productoras de alfalfa, s\u00ed aparecen en las estad\u00edsticas de tr\u00e1fico como proveedoras de las dem\u00e1s zonas del pa\u00eds. Son ellas el R\u00edo Negro, en primer t\u00e9rmino, y Santiago del Estero.<\/p>\n\n\n\n<p>El fen\u00f3meno de la reducci\u00f3n de los alfalfares iniciado en el a\u00f1o agr\u00edcola 1921\/22 y estabilizado en el 1924\/25, no expresaba a\u00fan diez a\u00f1os despu\u00e9s de terminado el per\u00edodo que estamos estudiando, se\u00f1al alguna de reacci\u00f3n. Su trascendencia excede los l\u00edmites de variaci\u00f3n de un simple cultivo para adquirir la importancia de un suceso sintom\u00e1tico de la conducci\u00f3n de la agricultura. La iniciaci\u00f3n de este hecho coincide con el descenso en la exportaci\u00f3n del congelado. El ascenso del enfriado ocasiona gradualmente el fraccionamiento del frente ganadero y la separaci\u00f3n entre los ganaderos criadores y los invernaderos.<\/p>\n\n\n\n<p>El primero no necesita presentar al animal que vende al \u00faltimo, en la forma depurada que lo exige el frigor\u00edfico, porque con el establecimiento que realizar\u00e1 la faena no se entiende sino el invernadero. En su condici\u00f3n de alimento dotado de la m\u00e1xima capacidad de transformaci\u00f3n, la alfalfa s\u00f3lo interesa pues a este \u00faltimo; el criador puede derivar el mejoramiento de sus praderas hacia las otras forrajeras porque en todo caso son siempre susceptibles de variados usos incluyendo la exportaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>El proceso de especializaci\u00f3n no pod\u00eda, pues, alcanzar planos m\u00e1s elevados ni comprender mayor cantidad de elementos. Dentro de la mestizaci\u00f3n puede a\u00fan ser seleccionada una \u00fanica raza destinada a la cr\u00eda en una regi\u00f3n determinada del pa\u00eds. Pero ese esquema es susceptible de l\u00edmites m\u00e1s estrechos, es decir, la exigencia de una superaci\u00f3n del tipo racial llevar\u00e1 a limitar la zona de cr\u00eda a la de preparaci\u00f3n inmediatamente anterior a la faena y ello conduce a reducir al pa\u00eds, desde el punto de vista de este tipo de producci\u00f3n, a su \u201czona central&#8221;.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La zona cereal ha concurrido a afianzar y satisfacer en su desarrollo los fines de la ganader\u00eda. En el per\u00edodo mencionado el trigo, el lino y la alfalfa han realizado la rotaci\u00f3n necesaria para servir las exigencias del ganado fino: los propios contratos de arrendamiento lo estipulan en forma concreta. 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