{"id":876,"date":"2026-02-04T19:30:00","date_gmt":"2026-02-04T19:30:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.gestor-patrimonial.com\/?p=876"},"modified":"2026-02-01T21:35:13","modified_gmt":"2026-02-01T21:35:13","slug":"proceso-de-concentracion-geografica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.gestor-patrimonial.com\/en\/proceso-de-concentracion-geografica\/","title":{"rendered":"Proceso de concentraci\u00f3n geogr\u00e1fica\u00a0"},"content":{"rendered":"<p>Se puede establecer, pues, que el proceso de concentraci\u00f3n geogr\u00e1fica realizado por las industrias y hallado por el censo de 1935, supera en proporciones y desde luego en trascendencia al que se hab\u00eda anticipado a realizar la ganader\u00eda y la agricultura. Su aspecto m\u00e1s impresionante consiste en haber agrupado dentro de la zona del Shorthorn casi el 90% de la poblaci\u00f3n obrera y de empleados afectados a la producci\u00f3n industrial y junto con ella a la fuerza motriz, a las materias primas, a los salarios, etc. Es evidente que desde el punto de vista de la concentraci\u00f3n, referirse a la zona del shorthorn es acaso recordarle un excesivo continente. Desde luego porque como lo hemos expresado, ella no compromete a la totalidad de las unidades pol\u00edticas que la componen; ni la mitad norte de Santa Fe, Entre R\u00edos y C\u00f3rdoba, ni la mitad occidental de San Luis y La Pampa tienen mayor intervenci\u00f3n en este hecho. Sus l\u00edmites son, pues, mucho m\u00e1s estrechos de lo que permite suponer la enunciaci\u00f3n de sus componentes En 1935, por ejemplo, la ciudad de Buenos Aires (no nos referimos al Gran Buenos Aires, sino a la extensi\u00f3n que compone administrativamente a la ciudad), conten\u00eda el 32 % de los establecimientos industriales, el 47 %del personal y el 32 % de la fuerza motriz; abonaba el 50%de los sueldos y salarios, adquiere el 42,3 % de las materias primas y obten\u00eda el 43,3 % de la producci\u00f3n total. Se puede juzgar por estas cifras, que implican acordar a la ciudad la mitad de todo el movimiento industrial, cu\u00e1l es la extensi\u00f3n que corresponde atribuir a la zona Este. A trav\u00e9s del desenvolvimiento de esta fabulosa concentraci\u00f3n, hemos podido constatar el considerable crecimiento de las fuerzas productivas del trabajo colectivo y la gradual socializaci\u00f3n de este \u00faltimo. Entre la capacidad de producci\u00f3n de un obrero de 1895, que no pasaba de $ 3.000 (el censo de ese a\u00f1o no da cifra alguna referente a la producci\u00f3n, pero Andr\u00e9s Lamas, en el Bolet\u00edn de la Uni\u00f3n Industrial Argentina de 1899, le atribuye entre 500 y 600 millones), y la de 1935 que fue de 6.600, aplicada al n\u00famero de obreros enrolados en ella, se\u00f1ala en qu\u00e9 medida y con qu\u00e9 paralelismo se han desenvuelto las fuerzas productivas y el maquinismo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El ascenso de la producci\u00f3n comenz\u00f3 por destruir las peque\u00f1as unidades econ\u00f3micas locales, impulsandolo hacia la integraci\u00f3n en el gran mercado nacional; sustituy\u00f3 a la dispersi\u00f3n primitiva por una concentraci\u00f3n gradualmente m\u00e1s vasta. Fue desglosando la parte del trabajo en la chacra que corresponde al obrero asalariado; lo desarraig\u00f3 luego de ella lanz\u00e1ndolo a la manufactura en las ciudades; pero en la misma medida empujaba a la poblaci\u00f3n a asociarse, a agruparse en asociaciones que vinculan a trav\u00e9s de su car\u00e1cter solidario a todos los interesados en un mismo objeto o hacia un an\u00e1logo fin, sindicatos, cooperativas, sociedades mutuales de diversa especie. Estos cambios, han alterado profundamente la modalidad espiritual de la poblaci\u00f3n. Su forma convulsiva de realizarse y la magnitud de las concentraciones, la transformaci\u00f3n de los m\u00e9todos de producci\u00f3n, los desplazamientos que impon\u00eda a la poblaci\u00f3n y la influencia que ejercieron sobre ella los grandes agrupamientos industriales, han tenido un efecto incalculable sobre las ideas y la orientaci\u00f3n de los productores. Lo contradictorio del proceso argentino consiste en que la concentraci\u00f3n realizada en su zona litoral, en vez de expandirse y permitir e impulsar la ampliaci\u00f3n de los otros centros industriales y agr\u00edcolas, les cierra los cauces de desarrollo absorbiendo permanentemente sus energ\u00edas en favor de su propio crecimiento. El litoral ha realizado el suyo a velocidad tan extremadamente desigual a la empleada por los otros que gravita de manera negativa sobre el pa\u00eds.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El desenvolvimiento del mercado interior presenta, sin embargo, condiciones sumamente favorables. Desde luego, la existencia de tierras libres, de f\u00e1cil acceso a los colonos, y la de un mercado mundial, por cuyo intermedio, la producci\u00f3n en masa de productos agr\u00edcolas puede intercambiarse con art\u00edculos manufacturados. Por supuesto que el acercamiento de esas regiones a los mercados nacional y mundial, exige un esfuerzo considerable; tambi\u00e9n lo exigi\u00f3 en su hora el de la provincia de Buenos Aires, el poblamiento dela zona litoral, luego la creaci\u00f3n y expansi\u00f3n d\u00e9 la regi\u00f3n vitivin\u00edcola, la del az\u00facar, el algod\u00f3n etc. Quedan a\u00fan inmensas regiones en las que la Argentina tiene infinitas oportunidades. Toda la que se extiende desde Salta al Paran\u00e1 y que constituye la zona de influencia del r\u00edo Bermejo; regulado, graduado su gasto, puesto en condiciones que la t\u00e9cnica moderna no ignora ya que lo practica en diversas regiones del globo, es una de ellas. Toda la Patagonia es a\u00fan susceptible de una colonizaci\u00f3n esmerada. En los cauces mayores de sus r\u00edos existen las condiciones apropiadas para la extensi\u00f3n del mercado interior hasta dimensiones inveros\u00edmiles; la zona de mesetas no presenta posibilidades inferiores. Es posible que en sus condiciones naturales actuales no se preste al desarrollo de ning\u00fan tipo de agricultura; necesitar\u00e1 desarrollar y extender la zona de bosques de la cordillera, avanzando con ellos hacia el este; realizar obras de riego y facilitar los transportes. Es sin duda la obra de una o m\u00e1s generaciones, pero es una obra de apremiante planteo e iniciaci\u00f3n.&nbsp; \u00bfQu\u00e9 era la provincia de Buenos Aires despu\u00e9s de Caseros? Un pa\u00eds escasamente poblado, en donde los l\u00edmites de la propiedad no exist\u00edan, ni era factible hallar un \u00e1rbol, y donde los campos ofrec\u00edan el alimento natural adecuado a las razas inferiores que la poblaban entonces. La mitad de la provincia estaba sustra\u00edda a la econom\u00eda mundial y a\u00fan se hallaba al margen de la historia; el esfuerzo de dos generaciones transform\u00f3 esas tierras en las m\u00e1s feraces praderas del mundo; el desarrollo de la agricultura mejor\u00f3 las haciendas. El frigor\u00edfico se puso en las rutas del comercio mundial y finalmente, la industria le acord\u00f3 el car\u00e1cter que hoy la distingue. Al enquistarse el pa\u00eds dentro de su zona de mayor capacidad productiva, niega las posibilidades org\u00e1nicas del capitalismo para colonizar, extender el l\u00edmite de sus dominios, impulsar nuevas regiones y lanzarlas al torbellino de la econom\u00eda mundial.&nbsp;<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Se puede establecer, pues, que el proceso de concentraci\u00f3n geogr\u00e1fica realizado por las industrias y hallado por el censo de 1935, supera en proporciones y desde luego en trascendencia al que se hab\u00eda anticipado a realizar la ganader\u00eda y la agricultura. 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