{"id":879,"date":"2026-02-06T07:04:00","date_gmt":"2026-02-06T07:04:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.gestor-patrimonial.com\/?p=879"},"modified":"2026-02-01T21:40:44","modified_gmt":"2026-02-01T21:40:44","slug":"sofocacion-ferroviaria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.gestor-patrimonial.com\/en\/sofocacion-ferroviaria\/","title":{"rendered":"Sofocaci\u00f3n ferroviaria\u00a0"},"content":{"rendered":"<p>Las consecuencias de semejante sofocaci\u00f3n ferroviaria fueron expuestas por la D. G. de Ferrocarriles, a prop\u00f3sito de un proyecto originado en la C\u00e1mara de Diputados, referente al trazado de ferrocarriles econ\u00f3micos. En ese informe (Bolet\u00edn de Obras P\u00fablicas, tomo XIV, a\u00f1o 1916), se alude al hecho que dentro de la regi\u00f3n limitada por una poligonal cuyos v\u00e9rtices son Santa Fe, San Francisco, Villa Mar\u00eda, Villa Mercedes y Bah\u00eda Blanca, exist\u00edan entonces 16.400 km de v\u00eda f\u00e9rrea, que representaban una inversi\u00f3n de 630 millones de pesos oro. \u201cMientras una clasificaci\u00f3n de esas l\u00edneas, de acuerdo con su orientaci\u00f3n y la importancia de su tr\u00e1fico, lleva a clasificar de secundarios 6.200 km de entre ellas, es decir a un 37 % de la red total, lo que tenido en cuenta en la construcci\u00f3n de la misma hubiera reducido su costo en 176 millones de pesos oro. Esta cantidad exige al pa\u00eds una remuneraci\u00f3n anual suplementaria que no baja de 8 millones de oro y que puede llegar a 12 al alcanzarse el l\u00edmite de inter\u00e9s permitido al capital ferroviario. A esta suma debe agregarse, en contra de la red actual, comparada con la red mixta indicada, un mayor gasto de explotaci\u00f3n proveniente de la conservaci\u00f3n de instalaciones m\u00e1s costosas y del servicio excesivamente amplio y lujoso de estaciones y trenes&#8221;.\u00a0 Las empresas disponiendo de suficientes capitales a invertir a elevado inter\u00e9s no vacilaban en realizarlos en la certeza de obtener el correspondiente rendimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>La inversi\u00f3n imputable a ellas en todo el pa\u00eds fue en efecto, dentro de los a\u00f1os considerados antes, la siguiente, comparativamente a la realizada por el Estado; Sin perjuicio que los capitales imputados a las empresas privadas aparezcan en cierto modo desproporcionados a las correlativas expansiones de la red (por ejemplo entre 1907 y 1914a un aumento de v\u00edas de 9.400 km, corresponde un aumento de capital de 500 millones; y entre 1922 y 1930, a uno de 1.500km corresponde otro de 290 millones oro de capital), se puede expresar, como consecuencia de esas cifras, que en concordancia con la iniciaci\u00f3n de la paralizaci\u00f3n privada comienza la reestructuraci\u00f3n de la red del Estado: se sabe que esta \u00faltima se desarroll\u00f3 exteriormente a la zona litoral, dentro de la cual la red privada, luego de haber intentado algunas incursiones por la zona de la agricultura de plantas industriales, hall\u00f3 conveniencia en restringirse. Sigui\u00f3 en esto una l\u00ednea coincidente con sus prop\u00f3sitos, porque las inversiones de capital, similares a las del ferrocarril, reclaman rendimientos inmediatos que s\u00f3lo pod\u00edan proporcionar en esa \u00e9poca los cereales y la carne. Las industrias agropecuarias no se hallaban m\u00e1s que en este rubro en situaci\u00f3n de trascender al mercado exterior y el ferrocarril en su condici\u00f3n de expresi\u00f3n de un capital que presentaba aspectos m\u00faltiples, el puerto, la empresa naviera, la manufactura europea, y el propio ferrocarril, hallaba satisfacciones m\u00e1s completas tan s\u00f3lo atendiendo e impulsando la producci\u00f3n de mercanc\u00edas capaces de trascender los l\u00edmites nacionales: no estaban a\u00fan en ese grado de madurez, ni el az\u00facar, ni el vino, ni el algod\u00f3n. El ferrocarril intent\u00f3 llegar a la zona de cultivos industriales, pero solamente mantuvo con ella una vinculaci\u00f3n circunstancial; por el momento lo inmediato eran el cereal y la carne y a ellos prest\u00f3 toda su atenci\u00f3n. Cuando despu\u00e9s de 1922,es decir, en concordancia con la iniciaci\u00f3n del per\u00edodo de rehabilitaci\u00f3n de la econom\u00eda mundial, el ferrocarril pudo y debi\u00f3 salir de la zona cereal, su fuerza expansiva hab\u00eda mermado considerablemente; ni los capitales estaban en la misma disposici\u00f3n que en 1880, ni el ferrocarril dispon\u00eda de la discrecionalidad de entonces; los mayores esfuerzos estuvieron pues destinados a mantener un ya dif\u00edcil predominio, posible de intentar sin embargo mediante la unificaci\u00f3n en el m\u00e1s poderoso monopolio.<\/p>\n\n\n\n<p>En el per\u00edodo que media entre 1900 y 1907, las industrias agropecuarias hab\u00edan experimentado la expansi\u00f3n a que hemos hecho referencia en su oportunidad. En ella hab\u00eda ocurrido un acontecimiento de la mayor trascendencia y \u00e9ste era la incorporaci\u00f3n del capital norteamericano, que instalaba frigor\u00edficos, adquiere los ya en funcionamiento y entraba al mercado de compras en las condiciones dispendiosas a que hemos aludido: la entrada simult\u00e1nea a la actividad bancaria y comercial, significaba una seria amenaza al grupo de inversores brit\u00e1nicos que se desempe\u00f1aba hasta entonces sin mayores competidores. Los ganaderos hab\u00edan recibido a los nuevos inversores con la satisfacci\u00f3n propia de quienes ven de improviso una salida favorable a sus intereses: precios desconocidos hasta entonces, grandes obras en proyecto, y por consiguiente, altas posiciones en las empresas, bancos, etc. La vacilaci\u00f3n entre una y otra rama del capital extranjero, no fue empero muy breve. Los recalcitrantes permanecieron fieles al capital brit\u00e1nico a pesar de la tentaci\u00f3n rutilante de los d\u00f3lares. Los intereses anudados en una concordancia secular, y aun la duda acerca de lo duradero que pudieran resultar las ventajas de los reci\u00e9n incorporados, acordaron todav\u00eda por mucho tiempo un decidido predominio al capital brit\u00e1nico. No deben subestimarse sin embargo las consecuencias de un inmediato arraigo de los otros: antes bien, diversos acontecimientos confirman que el frente de Ios ganaderos estaba virtualmente fraccionado cenando en 1907 la presi\u00f3n de los grupos unificados en la River Plate House de Londres, indujo a acordar a las concesiones ferroviarias un grado de validez legal de que carec\u00edan la mayor parte de ellas. Es muy sintom\u00e1tico, por ejemplo, que al inaugurarse la exposici\u00f3n rural de 1908 el presidente de la sociedad gremial de los ganaderos hiciera un vehemente llamado en su discurso de apertura acerca de la necesidad de independizar &#8220;nuestra industria ganadera del mercado ingl\u00e9s&#8221; y que el propio Presidente de la Naci\u00f3n estuviera de acuerdo en la justeza de esa demanda. Las sucesivas iniciativas ocurridas durante esos a\u00f1os en la provincia de Buenos Aires, referente a la construcci\u00f3n de ramales, ya sea por nuevas empresas, ya por su propio gobierno, no cabe duda que constituyen actos inamistosos hacia el capital brit\u00e1nico. Sobre todo, si se recuerda que aparte de otros prop\u00f3sitos no era el fin constructivo el m\u00f3vil principal de las iniciativas.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las consecuencias de semejante sofocaci\u00f3n ferroviaria fueron expuestas por la D. 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