{"id":993,"date":"2026-04-05T22:45:36","date_gmt":"2026-04-05T22:45:36","guid":{"rendered":"https:\/\/www.gestor-patrimonial.com\/?p=993"},"modified":"2026-04-05T22:45:36","modified_gmt":"2026-04-05T22:45:36","slug":"clasificacion-de-las-regiones-fitogeograficas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.gestor-patrimonial.com\/en\/clasificacion-de-las-regiones-fitogeograficas\/","title":{"rendered":"Clasificaci\u00f3n de las regiones fitogeogr\u00e1ficas"},"content":{"rendered":"<p>En funci\u00f3n del clima, Parodi realiza la siguiente clasificaci\u00f3n:<\/p>\n\n\n\n<p>A. Clima subtropical: veranos calurosos e inviernos benignos y breves:<\/p>\n\n\n\n<p>a) Lluvias frecuentes, superando ordinariamente los 1000 mm anuales.<\/p>\n\n\n\n<p>1) Selva misionera.<\/p>\n\n\n\n<p>2) Selva tucumano-boliviana.<\/p>\n\n\n\n<p>b) Lluvias medianas: entre 400 y 1000 mm.<\/p>\n\n\n\n<p>3) Parque chaque\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>B. Clima templado-c\u00e1lido: veranos bastante calurosos e inviernos poco fr\u00edos; nieva por excepci\u00f3n:<\/p>\n\n\n\n<p>a) Lluvias medianas: entre 400 y 1000 mm o algo m\u00e1s:<\/p>\n\n\n\n<p>4) Bosque pampeano.<\/p>\n\n\n\n<p>5) Parque mesopot\u00e1mico.<\/p>\n\n\n\n<p>6) Estepa (o pradera) pampeana.<\/p>\n\n\n\n<p>b) Lluvias escasas: entre 100 y 400 mm.<\/p>\n\n\n\n<p>7) Monte occidental (o bosque xer\u00f3filo).<\/p>\n\n\n\n<p>C. Clima templado-fr\u00edo: veranos templados e inviernos fr\u00edos; nieva a menudo:<\/p>\n\n\n\n<p>a) Lluvias frecuentes y muy intensas; entre 600 y 2000 mm, excepcionalmente hasta 4500 mm seg\u00fan longitud meridiana.<\/p>\n\n\n\n<p>8) Bosques subant\u00e1rticos.<\/p>\n\n\n\n<p>b) Lluvias muy escasas; intenso viento, precipitaciones entre 100 y 400 mm.<\/p>\n\n\n\n<p>9) Estepa patag\u00f3nica.<\/p>\n\n\n\n<p>10) Desierto andino.<\/p>\n\n\n\n<p>Las caracter\u00edsticas particulares de cada regi\u00f3n fitogeogr\u00e1fica, as\u00ed como su importancia econ\u00f3mica y su explotaci\u00f3n se tratan en el cap\u00edtulo correspondiente al sector forestal.<\/p>\n\n\n\n<p>S\u00f3lo agregaremos aqu\u00ed que este recurso natural (flora silvestre) ocupa el 70 por ciento del territorio (45 por ciento cubierto por praderas naturales aptas para la ganader\u00eda y en parte, para la agricultura, y 25 por ciento cubierto por bosques y montes), que equivale, en conjunto, a casi 200 millones de hect\u00e1reas. Es importante destacar que tanto las praderas como los bosques (ambos naturales) encierran un enorme valor potencial, si se considera que con un adecuado tratamiento se puede multiplicar su actual capacidad productiva. En efecto, mientras que una pradera natural, en el mejor de los casos, puede alimentar a un vacuno por hect\u00e1rea, convertida en pradera artificial puede recibir hasta tres animales. Lo mismo ocurre con los bosques si invirtieramos parte de ese 25 por ciento del territorio cubierto por bosques y montes (que en realidad podr\u00edamos llamar <em>tierras<\/em> <em>forestales)<\/em> en bosques artificiales, no s\u00f3lo dejar\u00edamos de importar madera, sino que quedar\u00edan libradas para otros usos (ganader\u00eda o agricultura) el resto de las mismas.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La fauna silvestre<\/h2>\n\n\n\n<p>Si bien la fauna aut\u00f3ctona por su car\u00e1cter biol\u00f3gico (reproducible) tiene, innegablemente, el car\u00e1cter de recurso natural renovable, el avance de la colonizaci\u00f3n, es decir la ocupaci\u00f3n del suelo por el hombre, as\u00ed como la captura indiscriminada de ejemplares para su utilizaci\u00f3n, est\u00e1 convirti\u00e9ndolo en un recurso incompatible con la civilizaci\u00f3n, que tiende a extinguirse con el progreso. A ello se suma el hecho de la ruptura del equilibrio entre las especies como consecuencia de la persecuci\u00f3n de determinadas plagas por parte del hombre, as\u00ed como la lucha biol\u00f3gica misma que determin\u00f3, como hecho m\u00e1s visible, la desaparici\u00f3n de los grandes mam\u00edferos. Es por ello que como hemos sostenido en otra oportunidad, el estudio zoogeogr\u00e1fico de un pa\u00eds como el nuestro debe hacerse sobre la base de las descripciones m\u00e1s recientes. De tal manera, podemos distinguir los siguientes distritos faun\u00edsticos:<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"645\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/www.gestor-patrimonial.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/mapa-de-la-repc3bablica-argentina-temc3a1tico-fauna-645x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-995\" srcset=\"https:\/\/www.gestor-patrimonial.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/mapa-de-la-repc3bablica-argentina-temc3a1tico-fauna-645x1024.jpg 645w, https:\/\/www.gestor-patrimonial.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/mapa-de-la-repc3bablica-argentina-temc3a1tico-fauna-189x300.jpg 189w, https:\/\/www.gestor-patrimonial.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/mapa-de-la-repc3bablica-argentina-temc3a1tico-fauna-768x1219.jpg 768w, https:\/\/www.gestor-patrimonial.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/mapa-de-la-repc3bablica-argentina-temc3a1tico-fauna-968x1536.jpg 968w, https:\/\/www.gestor-patrimonial.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/mapa-de-la-repc3bablica-argentina-temc3a1tico-fauna-1291x2048.jpg 1291w, https:\/\/www.gestor-patrimonial.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/mapa-de-la-repc3bablica-argentina-temc3a1tico-fauna-8x12.jpg 8w, https:\/\/www.gestor-patrimonial.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/mapa-de-la-repc3bablica-argentina-temc3a1tico-fauna.jpg 1500w\" sizes=\"auto, (max-width: 645px) 100vw, 645px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>1)<strong><em> <\/em><\/strong><em>Distrito<\/em> <em>subtropical.<\/em> Comprende la fauna de las selvas misionera y tucumano-boliviana y del Parque Chaque\u00f1o. Con muy pocas excepciones (vizcacha, guanaco, avutardas y algunos monos peque\u00f1os) la poblaci\u00f3n animal de este distrito es la misma que se encuentra en las zonas forestales vecinas de Bolivia, Paraguay y Brasil. Se hallan all\u00ed todav\u00eda numerosos ejemplares de carn\u00edvoros, v\u00edboras de las m\u00e1s variadas especies y abundantes aves.<\/p>\n\n\n\n<p>2)<em> Distrito<\/em> <em>pampanico.<\/em> La desaparici\u00f3n del venado (el animal m\u00e1s t\u00edpico de nuestras pampas) as\u00ed como la del ciervo, son el mejor asidero. S\u00f3lo quedan algunos guanacos en la regi\u00f3n serrana mientras ha desaparecido el yaguar o jaguar. Entre las aves, el \u00f1and\u00fa. Lamentablemente, son muy abundantes los roedores y entre los marsupiales, la comadreja overa y la colorada que son verdaderas plagas para el agro.<\/p>\n\n\n\n<p>3)<em> Distrito patag\u00f3nico.<\/em> En lo que a fauna se refiere, este distrito difiere, en sus l\u00edmites con la Patagonia propiamente dicha. En efecto; su l\u00edmite septentrional desciende hasta el R\u00edo Negro, dado que hasta \u00e9l llegan muchas especies del distrito pamp\u00e1sico. El patag\u00f3nico es el distrito zoogr\u00e1fico m\u00e1s pobre del pa\u00eds y ello se explica por ocurrir lo mismo con la flora, ya que los representantes del primer eslab\u00f3n de la cadena alimentaria (los herb\u00edvoros) no encuentran suficiente alimento. El puma con color, de gran talla, los zorros colorado y gris, hurones y gatos monteses, todav\u00eda pueblan este distrito. Sin embargo, lo m\u00e1s t\u00edpico de la regi\u00f3n lo constituyen la liebre patag\u00f3nica y los mam\u00edferos marinos, particularmente el lobo marino (del g\u00e9nero Otaria) y el elefante marino. En el extremo meridional del territorio y sus islas adyacentes ponen una nota inconfundible el ping\u00fcino com\u00fan o p\u00e1jaro bobo, el ping\u00fcino Adelia (el m\u00e1s abundante), los albatros y petreles.<\/p>\n\n\n\n<p>4)<em> Distrito<\/em> <em>andino.<\/em> Cubre el sector cordillerano que se extiende desde el l\u00edmite norte del pa\u00eds hasta el paralelo 35\u00b0 S, incluyendo toda la Puna. La aridez dominante determina una gran pobreza en materia de fauna por iguales razones que las que mencionamos para la Patagonia. Las especies m\u00e1s apreciadas, por la fama de su pelo, son las pertenecientes a los cam\u00e9lidos americanos (auqu\u00e9nidos; es decir la vicu\u00f1a, la alpaca, la llama, el guanaco), el rat\u00f3n chinchilla, la chinchilla de patas blancas y, entre las aves, el gigante de los Andes: el c\u00f3ndor. Todas aquellas especies han sido objeto de una intensa cacer\u00eda estimulada por el alto valor de su pelo, raz\u00f3n por la cual amenazan con extinguirse. La chinchilla, que fuera llamada &#8220;joya de los Andes\u201d, puede decirse que ya se ha perdido. Queda el recurso de criar en cautividad, como se lo est\u00e1 haciendo.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En funci\u00f3n del clima, Parodi realiza la siguiente clasificaci\u00f3n: A. 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