Los juegos y simulaciones como herramientas para preparar a jóvenes herederos

Jóvenes en una sala de reuniones interactuando con pantallas digitales que simulan decisiones financieras familiares.

Las tecnologías se suman a la educación de familiares que estarán a cargo del patrimonio en el futuro. Un punteo de sus beneficios. 

La gestión patrimonial es una de las grandes preocupaciones de las familias que tienen alto patrimonio. La administración sostenida es la meta, y esto incluye a la preparación adecuada de las generaciones futuras que estarán a cargo. Por ello, la planificación familiar integra a los jóvenes del clan con responsabilidades. 

En este escenario, una herramienta que ganó gran popularidad  son los juegos y simulaciones, diseñados para educar a los futuros herederos en la toma de decisiones financieras y en la dinámica emocional y operativa de gestionar un patrimonio significativo.

La dinámica entretenida para las nuevas generaciones, de la mano de la tecnología 

El manejo de la herencia patrimonial en manos de una nueva generación es una de las preocupaciones de las dirigencias. Por ello, es de gran relevancia comenzar la educación financiera de los próximos herederos. 

El traspaso intergeneracional de la riqueza es un proceso delicado que enfrenta numerosos obstáculos, como es la distancia que mantienen con los negocios familiares, como así también su educación direccionada en este sentido. 

En esta instancia, los juegos y simulaciones pueden marcar la diferencia hacia un camino preparatorio. Se tratan de herramientas que permiten a los jóvenes herederos adquirir habilidades críticas en un entorno controlado y  libre de las consecuencias reales.

Además, fomentan el desarrollo de competencias como el pensamiento estratégico crítico, la comunicación efectiva y la colaboración en equipo, factores esenciales para garantizar una gestión patrimonial exitosa.

En este sentido, los juegos y simulaciones diseñados para herederos no son simples ejercicios teóricos, sino que presentan  en escenarios realistas que replican las complejidades del mundo financiero. 

Generalmente, están compuestos por dos categorías. La primera se trata de una situación de mercado, para enseñar los principios primordiales de la inversión y la gestión de activos. Con un portafolio ficticio se gestiona bajo diversas condiciones de mercado cambiantes, para evaluar riesgos y oportunidades. 

Mientras que la segunda categoría corresponde a las dinámicas de gestión familiar, simulando temas a tratar como  sucesión y la toma de decisiones colectivas, esto ayuda a comprender dinámicas de poder y tensiones.

También, estas herramientas también incluyen elementos de gamificación para captar la atención de los participantes jóvenes.

En este sentido, los herederos se forman con experiencia simulada, pero teniendo como resultado conocimientos, teniendo en cuenta las metodologías tradicionales como son consecuencia de decisiones, desarrollo de competencias sociales y adaptabilidad de escenarios complejos. 

Los juegos y simulaciones representan una evolución en la forma de preparar a los herederos para una futura responsabilidad, teniendo en cuenta  las complejidades de la gestión patrimonial. 

Al estar frente a un escenario seguro y entretenido, no solo se obtienen habilidades técnicas y sociales de los participantes, sino que también promueven una mayor comprensión de las responsabilidades inherentes a la riqueza. 

Para la gestión patrimonial se trata de un modelo clave en camino al éxito de formación de los miembros de la familia, siendo un complemento en la educación recibida.