El espacio dejó de ser inalcanzable. Un repaso sobre los nuevos sectores que irrumpieron en los más elegidos por los inversores.
En un momento de la historia de la humanidad se imaginó que el espacio sería un lugar inalcanzable de conocer. Pero pasó: el hombre llegó a la Luna. Y la exploración continuó en desarrollo, que se especuló que era exclusivo para agencias gubernamentales y grandes corporaciones aeroespaciales, pero eso también cambió.
El espacio emergió como una de las nuevas fronteras de inversión. La convergencia de la tecnología, la economía y la política está configurando un panorama en el que invertir en el espacio no solo es una posibilidad, sino una estrategia de diversificación llamativa y, a largo plazo, rentable.
La industria espacial, el nuevo horizonte de inversión
Tradicionalmente, la exploración espacial fue dominada por instituciones públicas, con la NASA en Estados Unidos y la ESA en Europa como las más destacadas ya que de sus investigaciones han sido fuente de conocimiento sobre este universo un tanto desconocido.
Pero en la última década, los exploradores cambiaron y se involucraron compañías privadas como SpaceX, Blue Origin y Virgin Galactic, que lograron implicarse y tener avances significativos respecto a la reducción de costos para realizar lanzamientos, y de allí la posibilidad de convertirse en una actividad comercial.
Hay un evidente crecimiento de la industria aeroespacial, generando interés en torno a ellos, con la ayuda de las nuevas tecnologías que dan un impulso a dar un paso más en la navegación y observación de la Tierra, por ejemplo.
Con esta importante expansión de la industria espacial, las oportunidades de inversión se diversifican, existiendo un abanico de posibilidades para aquellos que apoyan al sector, como los que ven una puerta de crecimiento del patrimonio, a futuro.
Entre ellos las opciones son diversas. Los lanzadores espaciales y transporte orbital es uno de los más elegidos por los inversores ya que diversas empresas ofrecen una alternativa privada a los lanzamientos gubernamentales.
Las tecnologías de satélites, también conforman esta lista con la fabricación de estas maquinarias que permiten a las empresas ofrecer servicios de comunicación y observación de la Tierra de manera más eficiente y accesible.
Otra de las opciones es apostar a la minería espacial y recursos extraterrestre, siendo la minería de asteroides y la extracción de recursos en la Luna lo que llama la atención, siendo un mercado en etapa de desarrollo pero sentando las bases para la explotación de recursos valiosos, como el platino y otros metales preciosos, que se encuentran en abundancia en los asteroides cercanos.
Por último, y el más popular son los viajes espaciales, comerciales y turismo, siendo la vanguardia de esta industria, ofreciendo viajes suborbitales a turistas con altos ingresos. Esto atrae inversores interesados en los desarrollos asociados, como la construcción de infraestructuras orbitales y la investigación de nuevos sistemas de propulsión para vuelos espaciales más largos.
La diversificación en tecnologías aeroespaciales comienza a ser una opción para los inversores debido al gran salto de avances que se registran, de la mano de las innovaciones tecnológicas con las que se busca una reducción de costos y acrecentar la accesibilidad al espacio.
Esta área es vista como una oportunidad sin precedentes para los inversores que buscan capitalizar las tendencias emergentes.